Cada palo que aguante su vela,
que cruz, señor, que cruz...
Yo voy a cortarme la coleta, mañana sin falta.
Cuando los peces de colores miran
a través del cristal transparente de su pecera
parecen tan hermosos...pero están en atrapados,
y por mucho que boqueen, que pretendan que eso no es,
no se puede cambiar desde fuera.
A veces hay que mirar hacia dentro y dejar de empeñarse
en llamar a voces al gato,
en culparlo por ser gato, lindo o negro.
El gato no va a dejar de ser gato
porque los demás no dejen de ser pez de colores.
Pez de colores que se piensa delfín.
A veces si quieres ser delfín en lugar de pez de colores
tienes que tomar un impulso, inspirar fuerte y saltar...
A mi personalmente me encantan los híbridos,
me jacto de serlo,
y también de haber conseguido salir de mi pecera.
Por poder volver a ella cuando se me antoja.
Por haberla hecho más grande y cómoda.
No voy a avergonzarme por ello, le parezca a quien le parezca
que mis aletas no hacen juego con mis bigotes.
No me hago cruces por no resultar estética, o encajable en ningún esquema.
Hoy he vuelto a mi pecera,
y me he encontrado con aquellos que me tiran de los bigotes cuando lo merezco,
y se suben a mi lomo cuando quieren disfrutar de un simple paseo por las nubes.
Es sencillo.
Simplemente es.
viernes, febrero 13, 2009
sábado, febrero 07, 2009
Declarenme culpable....
"Soy idiota. Es un hecho. Pero el constatarlo tan claramente a escasos meses de otro error de colegio hace que el sentimiento de estupidez se multiplique...
Siempre he tenido una fijación con el hecho de no querer perder la inocencia del todo hasta el día en que me muera y ni aún ese día tengo claro que se vaya a ir conmigo.
Pero a pesar de los pesares una cosa es inocencia y otra cosa es estar en la inopia...o no estarlo tanto y dejar que las cosas ocurran tan solo por ver si te equivocas, o con el convencimiento de que esta vez no, esta vez el sentimiento de extrañeza con respecto a ciertas personas es tan solo causa de un ambiente viciado, esta vez das la mano convencida de que a pesar de todo eso no te la van a morder...y pierdes hasta el antebrazo....
...eso es prepotencia, soy prepotente, arrogante y prejuiciada, y a pesar de eso lo enfrento y resulta que me sigo dando la razón, y también soy prepotente en ese caso...da igual que acierte o me equivoque...tengo que volver a ser más humilde, a recolocarme, a seguir confiando en mí sin creer que sé más que quien tengo delante, aunque así sea...el problema es que cuando algo así ocurre vuelves a dudar, a irte a los extremos o prepotente o insegura...
Declárenme culpable...lo que me pasa últimamente es por pasarme de lista, que es lo mismo que pasarse de tonta...aunque duele igualmente cuando intuyes una pequeña traición, la pares o no ...y no, no voy a explicarlo...solo estoy pensando en voz alta, solo estoy echando fuera el polvo, lamiéndome los rasguños. No, estoy bien, solo necesitaba un poco de terapia...."
Ensayo nº33. 12 de marzo de 2002"
miércoles, febrero 04, 2009
Estoy viva....
De nuevo en la vorágine laboral...tengo suerte,
trabajo mucho, agustito y sin demasiado tiempo para pensar.
Tengo claro que es algo con fecha de caducidad, que esto es un paso hacia aguas más tranquilas.
Te echo de menos, cada día, incluso cuando no tengo tiempo para echarte de menos te echo de menos...si el jodido hielo te hubiera jodido créeme que hubiera hecho lo indecible porque nunca más volviera a helar...
trabajo mucho, agustito y sin demasiado tiempo para pensar.
Tengo claro que es algo con fecha de caducidad, que esto es un paso hacia aguas más tranquilas.
Te echo de menos, cada día, incluso cuando no tengo tiempo para echarte de menos te echo de menos...si el jodido hielo te hubiera jodido créeme que hubiera hecho lo indecible porque nunca más volviera a helar...
Quiero escribir, en serio, quiero escribir, y poder retomar mi vida universitaria...bendito abril...cuán lejos parece la primavera...y cuán cerca...y cuando venga, me pondré mi falda de cascabeles y bailaremos juntos, todos, junto a la arena....estoy viva...y escribo...y siento...
sábado, enero 03, 2009
Mañana regreso...
Mañana regreso al mundo real.
He tenido más días libres de los que sospechaba.
Nocheviejas como antaño, volviendo a casa a las 10 de la mañana, después de beber, fumar, cantar, reir y disfrutar (congelada) de una sesión fotográfica mañanera entre la niebla.
El paseo a las 4 de la madrugada con los faroles de la calle disipando el velo blanco que cubría el adivinado amanecer, los pulmones expandiéndose permitiendo la entrada del aire húmedo y mi mano aferrada al futuro.
No hubo desayuno. Ni falta que hizo.
Mañana regreso al mundo real, un mundo que me tendrá inmersa en orientaciones personales, en medidas profesionales anti crisis, en la búsqueda de ese estable universo que será el mío, espero, a partir del fin de marzo...
Mañana regreso al mundo real, en la creencia que estos días que pasan sean reales y habituales en la primavera, que regresen a mi las sonrisas ciertas de la gente auténtica, la que sigue a mi lado y la que vendrá.
No quiero velos blancos en mi vida, salvo aquellos que disfrazan las madrugadas golfas y ponen una nota de misterio a los faroles de las calles estrechas...
He tenido más días libres de los que sospechaba.
Nocheviejas como antaño, volviendo a casa a las 10 de la mañana, después de beber, fumar, cantar, reir y disfrutar (congelada) de una sesión fotográfica mañanera entre la niebla.
El paseo a las 4 de la madrugada con los faroles de la calle disipando el velo blanco que cubría el adivinado amanecer, los pulmones expandiéndose permitiendo la entrada del aire húmedo y mi mano aferrada al futuro.
No hubo desayuno. Ni falta que hizo.
Mañana regreso al mundo real, un mundo que me tendrá inmersa en orientaciones personales, en medidas profesionales anti crisis, en la búsqueda de ese estable universo que será el mío, espero, a partir del fin de marzo...
Mañana regreso al mundo real, en la creencia que estos días que pasan sean reales y habituales en la primavera, que regresen a mi las sonrisas ciertas de la gente auténtica, la que sigue a mi lado y la que vendrá.
No quiero velos blancos en mi vida, salvo aquellos que disfrazan las madrugadas golfas y ponen una nota de misterio a los faroles de las calles estrechas...
jueves, diciembre 04, 2008
Cambios, cambios, cambios...
Cambio de casa, cambio de compañera, cambio de curro, cambio de compañeros, cambio de horarios...cambio de vida.
No cambio de sentimientos, ni de sentidos, ni de yo. Ni de ciudad, ni de tiempo.
Echando de menos poder cambiar el aspecto de mi casa virtual.
Aprovechando lo poco de lo que dispongo para hacer mi nueva casa mia.
Tengo habitación grande y baño.
Tengo ilusión laboral y un acojone considerable.
Tengo lo que deseaba por Reyes adelantados.
Tengo ganas.
Otra vez.
No cambio de sentimientos, ni de sentidos, ni de yo. Ni de ciudad, ni de tiempo.
Echando de menos poder cambiar el aspecto de mi casa virtual.
Aprovechando lo poco de lo que dispongo para hacer mi nueva casa mia.
Tengo habitación grande y baño.
Tengo ilusión laboral y un acojone considerable.
Tengo lo que deseaba por Reyes adelantados.
Tengo ganas.
Otra vez.
domingo, noviembre 02, 2008
Lluvia en el desierto...
Fui al desierto y llovió. Literalmente, mi contraparte comenta que nos van a sacar en procesión como San Isidro en todos los pueblos sedientos del mundo.
Túnez, toda una experiencia, sobre todo para los amantes del reciclaje...no se os ocurra ir sin la mente abierta.
Lo mejor, su gente, su sonrisa y Alí...fumar cachimba y un té, él tenía el mejor rincón de aquel lugar...y el carácter muy, muy fuerte...
Según decían te lo daban todo por un dinar...yo me dejé los que llevaba entre la Medina y el personal del hotel...y con Idi, que nos recogió arena del Sáhara...y mi camello, que me dejó con las ganas de traerme uno...
Conocer gente, de allá y la de acá, Galicia, Santander y Asturias mezclándose con Badajoz y Cuenca...y Alí y su tabaco especial...espero que sepa que lo especial de aquel tabaco no es que fuera egipcio, es que era él quien lo ofrecía...5 hijos y su "Inch' Allah"...
Poco más, porque lo demás es de mucho antes, y me fui para descansar y volver con las pilas cargadas...espero que los dos días de sol que tuvimos hayan sido suficientes...ahora toca echarte de menos...a tí, al desierto y a la sonrisa permanente en mi cara y en la de aquellos que me la ofrecieron durante una semana...
Va por tí Isa linda, que has hecho toc en mi puerta...tal vez mañana habrá más...
martes, octubre 14, 2008
Aquellos maravillosos años chuzos...
Paseando por estos mundos de Diox, he leido un bonito post sobre Whitman y el arte de usar el rollo culto para mojar...o para deshacerte de algún pretendiente no deseado...según diferentes comentarios de los ilustres visitantes de esa estupenda "Barra Virtual" (linkeadita a un lado de esta mi casa).
El caso es que el comentario ha sido tan largo, y me ha traído tan buenos recuerdos, que he decidido que mis tareas escribanas de hoy estaban hechas...paso a transcribir...y seguro que algunos de los que leáis esto volveréis a aquellas noches norteñas de sidra, salitre y... el comentario reza tal que así:
El caso es que el comentario ha sido tan largo, y me ha traído tan buenos recuerdos, que he decidido que mis tareas escribanas de hoy estaban hechas...paso a transcribir...y seguro que algunos de los que leáis esto volveréis a aquellas noches norteñas de sidra, salitre y... el comentario reza tal que así:
"...antes de leerme los 32 comentarios tenía una ligera idea de lo que quería decir...ahora tengo que releer el post......vale, reconozco que descubrí a Whitman con los poetas muertos...que lo reencontré a petición de lectura de boda civil...y confieso que la conversación más kafkiana que he tenido en bar para ligarme fué en la noble Gijia en la ya desaparecida tasca La Rioja (R.I.P), segunda casa y primer y último bar de mil noches golfas, con un tío que no sé si por tirarse el pisto o no saber que decirme me contó que trabajaba "en el alambre"...a lo que yo pizpireta respondí "¡anda, como mi padre!", recordando otra célebre ocasión en que mi hermano con 6 años le contestó esto mismo a su profesora...quien acto seguido volvió a cuestionar si mi padre era funambulista... ...a todo esto, el tío (que ni era gafapástico ni perrifláutico) me miró ojiplático y boqueó como un lenguao...momento que aproveché para colarme tras la barra y con el beneplácito de Jose (mesonero de pro...) servirme otro whisky..."
Ay...a veces desearía que todas las noches fueran de esas...pero entonces me acuerdo del día después...y todavía me entran más ganas...soy de memoria frágil...mi cuerpo no recuerda los resacones y los desayunos con coca cola y gelocatil...
martes, octubre 07, 2008
No soy Robin Hood...
Resurgiendo de las cenizas como el ave fénix aparecen antiguos amigos, que no lo saben pero lo son. O lo saben y están a otras cosas. O todo a la vez.
De nuevo me encuentran sentada cualquier tarde de lluvia, esperando a esas citas que o son tan puntuales que solo se retrasan media hora, o directamente no aparecen….
Aparecieron finalmente, se me quitan las ganas de hablar.
Últimamente no me encuentro nada luminosa, el otoño se instala definitivamente en mi ánimo. Pido perdón.
Necesito robar un espacio para este fin de semana, abriré mi bolso de Mary Poppins o sacaré un conejo de mi chistera…robar, soy una ladrona de tiempo y de espacio…¿una ladrona sideral?
Me encantaría robarte una sonrisa, pero esta vez me la quedaría toda para mí, no soy un Robin Hood hoy, la quiero en mi cara, la quiero, la quiero, la quierooooo…la necesito. En lugar de robarlas hago descojonarse a mi compañera…y no sé como lo hago, pero me alegra tener esa capacidad…una chispita se escapa por la comisura de mis labios…parece que todavía me queda verano almacenado…
Voy a llamar al cerrajero a ver si me abre la cabeza y hurga…creo que algún cable no anda bien por ahí dentro…y perdí las llaves. Estoy hermética ante mí misma, no consigo colar mi buen humor más allá de mi fachada…lo he dejado haciendo el payaso ante la puerta…
Tendré que comprarme un buen decodificador…que cuando me cifro no me entiendo, y me desentiendo…y…oh cielos…creo que ha vuelto la marmota emocional….
De nuevo me encuentran sentada cualquier tarde de lluvia, esperando a esas citas que o son tan puntuales que solo se retrasan media hora, o directamente no aparecen….
Aparecieron finalmente, se me quitan las ganas de hablar.
Últimamente no me encuentro nada luminosa, el otoño se instala definitivamente en mi ánimo. Pido perdón.
Necesito robar un espacio para este fin de semana, abriré mi bolso de Mary Poppins o sacaré un conejo de mi chistera…robar, soy una ladrona de tiempo y de espacio…¿una ladrona sideral?
Me encantaría robarte una sonrisa, pero esta vez me la quedaría toda para mí, no soy un Robin Hood hoy, la quiero en mi cara, la quiero, la quiero, la quierooooo…la necesito. En lugar de robarlas hago descojonarse a mi compañera…y no sé como lo hago, pero me alegra tener esa capacidad…una chispita se escapa por la comisura de mis labios…parece que todavía me queda verano almacenado…
Voy a llamar al cerrajero a ver si me abre la cabeza y hurga…creo que algún cable no anda bien por ahí dentro…y perdí las llaves. Estoy hermética ante mí misma, no consigo colar mi buen humor más allá de mi fachada…lo he dejado haciendo el payaso ante la puerta…
Tendré que comprarme un buen decodificador…que cuando me cifro no me entiendo, y me desentiendo…y…oh cielos…creo que ha vuelto la marmota emocional….
martes, septiembre 30, 2008
Mujeres
Siempre escribo de mujeres, soy mujer. Escuché en su momento que si quieres escribir debes hacerlo sobre aquello que conoces. Yo no quiero “escribir”. Yo escribo como hablo, como respiro o como duermo. Pero es cierto que escribo historias de mujeres, con mujeres, sobre mujeres.
Hoy la historia la encuentra sentada frente a un PC en una oficina vacía, sola, vuelve a ser la cabeza de turco de la fatal coordinación del equipo. Pero le importa una mierda.
Atiende a quien viene con su mejor sonrisa, pero su tiempo de trabajo lo dedica a cualquier actividad que no reporte beneficio a quienes la han perjudicado, un año con ellos le ha enseñado que todos son amigos hasta que deben cumplir con quien consideran un extraño.
Sabía de su cordialidad, apreciaba a la mayoría, pero sabía que no podría contar con ellos salvo que fuese una tirada o una extranjera…para todo lo demás, búscatelas.
Sus pensamientos pasaban rápidos de la deliciosa experiencia de abrir su ventana y ver África hacía menos de 48 horas, a las estupendas charlas de Manolo, el dueño de la casa, personaje y narrador de historias, persona ante todo, y amigo de sus amigos a todos los efectos.
Volvía a sentir en sus fosas nasales el olor de la tormenta sobre el Estrecho, y el de su piel después del sexo, suave y penetrante a la vez, tabaco rubio. Tendidos en aquel cuarto, escuchando tan solo el viento y su propia respiración.
¿Cómo puede pasarse de algo idílico a esto en menos de dos días? “Y en menos de dos segundos, pareces nueva”, se recriminó a sí misma.
Decidió no pensar más en la semana anterior ni en el momento actual, decidió recrearse en la sensación que le provocaban sus recuerdos del fin de semana, y se abandonó al vuelo de sus dedos sobre las teclas oscuras que narraban por ella lo que podía haber sido una semana eterna…cuantas malas noticias puede aguantar un alma en menos de una semana…cuantas escapadas puede planificar una mente en menos de una semana…cuantas citas, informes, cafés, cañas, llamadas, usuarios, sonrisas forzadas y no forzadas, hastío…eso es, hastío y nada más, sólo eso le provocaba ya el espacio en el que más horas pasaba cada día…
Creo que dejaré esto en suspenso, tengo que cerrar…vaya ser que se me cuele algún indeseable…
Hoy la historia la encuentra sentada frente a un PC en una oficina vacía, sola, vuelve a ser la cabeza de turco de la fatal coordinación del equipo. Pero le importa una mierda.
Atiende a quien viene con su mejor sonrisa, pero su tiempo de trabajo lo dedica a cualquier actividad que no reporte beneficio a quienes la han perjudicado, un año con ellos le ha enseñado que todos son amigos hasta que deben cumplir con quien consideran un extraño.
Sabía de su cordialidad, apreciaba a la mayoría, pero sabía que no podría contar con ellos salvo que fuese una tirada o una extranjera…para todo lo demás, búscatelas.
Sus pensamientos pasaban rápidos de la deliciosa experiencia de abrir su ventana y ver África hacía menos de 48 horas, a las estupendas charlas de Manolo, el dueño de la casa, personaje y narrador de historias, persona ante todo, y amigo de sus amigos a todos los efectos.
Volvía a sentir en sus fosas nasales el olor de la tormenta sobre el Estrecho, y el de su piel después del sexo, suave y penetrante a la vez, tabaco rubio. Tendidos en aquel cuarto, escuchando tan solo el viento y su propia respiración.
¿Cómo puede pasarse de algo idílico a esto en menos de dos días? “Y en menos de dos segundos, pareces nueva”, se recriminó a sí misma.
Decidió no pensar más en la semana anterior ni en el momento actual, decidió recrearse en la sensación que le provocaban sus recuerdos del fin de semana, y se abandonó al vuelo de sus dedos sobre las teclas oscuras que narraban por ella lo que podía haber sido una semana eterna…cuantas malas noticias puede aguantar un alma en menos de una semana…cuantas escapadas puede planificar una mente en menos de una semana…cuantas citas, informes, cafés, cañas, llamadas, usuarios, sonrisas forzadas y no forzadas, hastío…eso es, hastío y nada más, sólo eso le provocaba ya el espacio en el que más horas pasaba cada día…
Creo que dejaré esto en suspenso, tengo que cerrar…vaya ser que se me cuele algún indeseable…
jueves, septiembre 25, 2008
Una mierda muy bonita...
Eso es, tres funerales y dos bodas,
que cinematográfico suena todo...
De televisión de mediodía,
de filmes lacrimógenos,
de esos que uno se burla cuando el sol brilla.
Los entendidos prefieren a Woody,
o a Houston…todos preferimos cuentos.
Feos, bonitos, de colores o simple humo narcótico.
Cuentos al fin y al cabo.
¡La vida es una mierda!, me gritó ella misma esta mañana.
Y tú le devolviste el “ace” a lo Nadal:
“Si mi amor, pero una mierda muy bonita.”
que cinematográfico suena todo...
De televisión de mediodía,
de filmes lacrimógenos,
de esos que uno se burla cuando el sol brilla.
Los entendidos prefieren a Woody,
o a Houston…todos preferimos cuentos.
Feos, bonitos, de colores o simple humo narcótico.
Cuentos al fin y al cabo.
¡La vida es una mierda!, me gritó ella misma esta mañana.
Y tú le devolviste el “ace” a lo Nadal:
“Si mi amor, pero una mierda muy bonita.”
lunes, septiembre 22, 2008
El espejo de sus ojos...
Mil cosas se arremolinan en su cabeza, trabajo, distancia, salud…
Teniendo en la palma de la mano la posibilidad de tener un techo propio, lo piensa en voz baja, tal vez esta sea la definitiva, tras dos intentos fallidos no es bueno echar las campanas al vuelo…
Son más de 13 años peleándose consigo misma para conseguir tantas cosas…las mínimas, y ni siquiera esas ha conseguido…
Y sin embargo agradece, y maldice, y pelea, y sonríe, y besa, y protesta, y disfruta…igual que hace trece años, lo mismo desde hace 13 años…
Y es lo único que no quiere cambiar de sí misma.
La miro junto a su café, con su sonrisa y su deje irónico sobre todo, un poquito cínica y muy esperanzada.
La miro desde la poca distancia que me permite el cariño, y no la envidio, me gusta reconocerme en el espejo de sus ojos.
Teniendo en la palma de la mano la posibilidad de tener un techo propio, lo piensa en voz baja, tal vez esta sea la definitiva, tras dos intentos fallidos no es bueno echar las campanas al vuelo…
Son más de 13 años peleándose consigo misma para conseguir tantas cosas…las mínimas, y ni siquiera esas ha conseguido…
Y sin embargo agradece, y maldice, y pelea, y sonríe, y besa, y protesta, y disfruta…igual que hace trece años, lo mismo desde hace 13 años…
Y es lo único que no quiere cambiar de sí misma.
La miro junto a su café, con su sonrisa y su deje irónico sobre todo, un poquito cínica y muy esperanzada.
La miro desde la poca distancia que me permite el cariño, y no la envidio, me gusta reconocerme en el espejo de sus ojos.
jueves, septiembre 04, 2008
En esas estoy....
Cuando el tic tac me golpea la cabeza a diario, me pregunto por qué puñetas existen los relojes.
Cuando las sábanas se me pegan y me atrapan, y me enredan como tentáculos o brazos de amante exigente, me da por pensar si no me convendría echarle uno lento y agradable, y largo, sin tic tac, haciendo oídos sordos a las obligaciones que me pesan como el hormigón. Claro que cuando me parecen tentáculos lo que me apetece es ponerles un poquito de aceite y pimentón y acompañarlos con unos cachelos y un buen Riveiro.
El caso es no levantarme a cumplir con mi obligación. Y creo que ahí radica el problema, que hoy por hoy tan solo es ya eso. Una obligación. Un “dejar de disfrutar con lo que haces” para pasar a un “de disfrutar con…dejar lo que haces”. Y en esas estoy.
Y me exalto con las amigas, y contesto malamente, como un niño tras tres meses veraniegos de asilvestramiento, la única respuesta que sale de mi cabeza es “no”…
Tal vez solo necesite unas vacaciones, tal vez solo necesite un tiempo muerto para dejar morir este tiempo de cemento y arrastrar de cadenas, fantasmal y automático.
O eso o que me toque el Euromillón, no sé yo si he acumulado suerte suficiente para tanto…descanso o dinero…o ambos, quien nos dijo que el trabajo dignifica no debió trabajar en su vida más allá de las sábanas captoras…
Cuando las sábanas se me pegan y me atrapan, y me enredan como tentáculos o brazos de amante exigente, me da por pensar si no me convendría echarle uno lento y agradable, y largo, sin tic tac, haciendo oídos sordos a las obligaciones que me pesan como el hormigón. Claro que cuando me parecen tentáculos lo que me apetece es ponerles un poquito de aceite y pimentón y acompañarlos con unos cachelos y un buen Riveiro.
El caso es no levantarme a cumplir con mi obligación. Y creo que ahí radica el problema, que hoy por hoy tan solo es ya eso. Una obligación. Un “dejar de disfrutar con lo que haces” para pasar a un “de disfrutar con…dejar lo que haces”. Y en esas estoy.
Y me exalto con las amigas, y contesto malamente, como un niño tras tres meses veraniegos de asilvestramiento, la única respuesta que sale de mi cabeza es “no”…
Tal vez solo necesite unas vacaciones, tal vez solo necesite un tiempo muerto para dejar morir este tiempo de cemento y arrastrar de cadenas, fantasmal y automático.
O eso o que me toque el Euromillón, no sé yo si he acumulado suerte suficiente para tanto…descanso o dinero…o ambos, quien nos dijo que el trabajo dignifica no debió trabajar en su vida más allá de las sábanas captoras…
jueves, agosto 14, 2008
Crónicas del "Jevi Gordo"....
Termino de enviar las últimas 33 fotos de un finde conciertero, loco y estupendo, con un concierto de bienvenida al sol extremeño, que se alargó hasta las 8 de la mañana...tocaban los Nap, con Espontáneo y Jevi Gordo de artistas invitados, de coro en el escenario el público al completo...que buena está la pringue colorá a las 8, 30 indemorniiiiing...
Se mete una en la cama a las nueve de un sábado, después de haberse levantado a las 6, 30 de un viernes...y la rondalla con curda incluida la despierta a eso de las 11,30...no hay escopeta ni balde de agua a mano; ¿que hacer? ducha y unas cañas...
Mini concierto de sábado en casa, jamón, queso, chorizo, salmorejo y arguilita, y algún que otro cilindro que rodaba de mano en mano...finde golfo donde los haya. Son las 5, 30 de la madrugada.
Domingo, desayunamos cervecita y patatas, un bicho pequeño nos enseña como se da una curva cerrada sobre una moto de carreras con un vestido blanco y sin despeinarse...ya verás cuando sepas lo que es una buena resaca...comida china y al coche...domingo, 12 de la noche...a dormir...que pena que no le permitan a una alargar los sueños.
Que pena que estas cosas sean la excepción y no la regla.
Un sabio latino dijo una vez: "Hola jevi gordo...me piro a dormir". Gran frase si señor, gran contexto he de decir. Gran...itos de arena en un reloj. Impagables
martes, julio 29, 2008
...co la imaginación...
Que calor. Derretirse es la premisa del día.
Mi Gorda tiene un nuevo amigo. Se llama algo así como Vikeni. Y existe en su imaginación. Yo también tenía uno, de hecho creo que todavía lo tengo, y ha crecido conmigo como un Pepito Grillo que en muchas ocasiones hace que no te sientas sola, aunque seas plenamente consciente de que Pepito es parte de ti, tuyo y solo tuyo, como tu mano o tu pie.
Y me hace gracia, “Vikeni disfasado e dragón”, “Vikeni disfazado e gallina” (una marioneta dragón y un guante con los dedos desparramados sobre su mano). Su última contestación para todo es”…co la imaginación”…y de eso a mi Gorda no le ha faltado nunca. Que me gusta que invente, que me gusta que imagine, que me gusta que con poco más de 3 años siempre tenga algo que decir, aunque no se le entienda de la misa la mitad. Ella si que se entiende, y por el momento, eso es mucho más de lo que cualquiera con cualquier edad, ya sean 18, 30 ó 60 años podemos decir.
Y detrás lleva un bicho rubio que todo lo repite…que me gusta que le enseñe a imaginar y a contar y contarse cosas, sin importar si tiene un significado para nadie, porque como ella dice “…co la imaginación…”
Mi Gorda tiene un nuevo amigo. Se llama algo así como Vikeni. Y existe en su imaginación. Yo también tenía uno, de hecho creo que todavía lo tengo, y ha crecido conmigo como un Pepito Grillo que en muchas ocasiones hace que no te sientas sola, aunque seas plenamente consciente de que Pepito es parte de ti, tuyo y solo tuyo, como tu mano o tu pie.
Y me hace gracia, “Vikeni disfasado e dragón”, “Vikeni disfazado e gallina” (una marioneta dragón y un guante con los dedos desparramados sobre su mano). Su última contestación para todo es”…co la imaginación”…y de eso a mi Gorda no le ha faltado nunca. Que me gusta que invente, que me gusta que imagine, que me gusta que con poco más de 3 años siempre tenga algo que decir, aunque no se le entienda de la misa la mitad. Ella si que se entiende, y por el momento, eso es mucho más de lo que cualquiera con cualquier edad, ya sean 18, 30 ó 60 años podemos decir.
Y detrás lleva un bicho rubio que todo lo repite…que me gusta que le enseñe a imaginar y a contar y contarse cosas, sin importar si tiene un significado para nadie, porque como ella dice “…co la imaginación…”
jueves, julio 24, 2008
Bichos bola....
Estoy como una bola…como un bicho bola.
Me encantaría poder hacerme rodar por el lado de la enorme bañera de plomo con patas que había en el patio de la abuela de mis primas, en Vitoria.
Todos metidos dentro jugando a Dios sabe qué, y haciendo rodar a los bichitos bola por el borde, a ver quien ganaba. Por lo menos sabría lo que es un deporte de riesgo…o simplemente un riesgo.
Digo yo que siendo bicho bola puedes rodar a cualquier parte, o encoger tus 100 patitas y encorvarte hasta volverte una minipelota gris y hermética, y echarte una buena siesta sin que nadie te moleste. Nadie salvo unos niños tocapelotas que te hacen rodar por el lado de una bañera de plomo…
Que tendrán los bichos bola, que siempre que vuelvo a ver alguno, me entran ganas de saber como se verá el mundo escondido en un terrón de tierra, entre briznas de paja y compartiendo camino con miles de bichos como tú, rodando y caminando unos sobre otros…ahora que lo pienso, se debe parecer bastante al metro…con la excepción de que si me diera por encogerme hasta los límites de lo permitido por la física, haciendo que mi columna me diera la posibilidad de ocultar brazos y piernas y rodar escaleras abajo en pleno metro de Madrid, la gente de a pie no iba a reaccionar con mucha normalidad…lo que me podría reír…Y sé de alguno (muchos) que siempre ha pensado que sería estupendo tener tanta flexibilidad en la columna, no para rodar, más bien para otros menesteres…probablemente querrían la fórmula mágica para convertirse en bicho bola.
Me imagino a mi jefe o mis compañeros pidiéndome esto y lo otro y de repente, ¡zas! Iralow es una enorme pelota gris "aostrada" sobre su silla…¡apartaos chicos, o sabréis lo que se siente siendo un bolo tras un pleno! ¡¡¡¡Brrrrrouuuuum!!!! Y salgo rodando mientras atravieso los cristales de la puerta rumbo a mi bañera particular…
Si, creo que en este momento, me gustaría mucho poder hacer de bicho bola…
Me encantaría poder hacerme rodar por el lado de la enorme bañera de plomo con patas que había en el patio de la abuela de mis primas, en Vitoria.
Todos metidos dentro jugando a Dios sabe qué, y haciendo rodar a los bichitos bola por el borde, a ver quien ganaba. Por lo menos sabría lo que es un deporte de riesgo…o simplemente un riesgo.
Digo yo que siendo bicho bola puedes rodar a cualquier parte, o encoger tus 100 patitas y encorvarte hasta volverte una minipelota gris y hermética, y echarte una buena siesta sin que nadie te moleste. Nadie salvo unos niños tocapelotas que te hacen rodar por el lado de una bañera de plomo…
Que tendrán los bichos bola, que siempre que vuelvo a ver alguno, me entran ganas de saber como se verá el mundo escondido en un terrón de tierra, entre briznas de paja y compartiendo camino con miles de bichos como tú, rodando y caminando unos sobre otros…ahora que lo pienso, se debe parecer bastante al metro…con la excepción de que si me diera por encogerme hasta los límites de lo permitido por la física, haciendo que mi columna me diera la posibilidad de ocultar brazos y piernas y rodar escaleras abajo en pleno metro de Madrid, la gente de a pie no iba a reaccionar con mucha normalidad…lo que me podría reír…Y sé de alguno (muchos) que siempre ha pensado que sería estupendo tener tanta flexibilidad en la columna, no para rodar, más bien para otros menesteres…probablemente querrían la fórmula mágica para convertirse en bicho bola.
Me imagino a mi jefe o mis compañeros pidiéndome esto y lo otro y de repente, ¡zas! Iralow es una enorme pelota gris "aostrada" sobre su silla…¡apartaos chicos, o sabréis lo que se siente siendo un bolo tras un pleno! ¡¡¡¡Brrrrrouuuuum!!!! Y salgo rodando mientras atravieso los cristales de la puerta rumbo a mi bañera particular…
Si, creo que en este momento, me gustaría mucho poder hacer de bicho bola…
viernes, julio 18, 2008
Blandita
Ando blandita esta semana.
Sensiblona y ñoña hasta decir basta.
Me emociono hasta con los anuncios del McDonald's, y eso ya es en sí misma una aberración.
Creo que lo de trabajar una tarde a la semana en verano me mata. La tarde del jueves para ser más exactos. La que no me permite salir el próximo puente rumbo al sur unas horas antes.
La que me obliga a decirle a la gente que está chungo volver a casa, y encima cuando lo hacen vencidos por las circunstancias.
Se me ha muerto el ordenador del curro, y el informático, esa joya personal a la que no vemos el pelo en todo el año, que nos trata como si fuerámos analfabetos digitales, todavía no ha respondido al email.
Y el gato, el puto gato, que me da el coñazo y me crispa los nervios, y que me solivianta la culpabilidad porque se pasa el día solo.
Hoy por fin, después de hacer que me trajeran la plancha de casa de mis padres, he descubierto que estaba escondida detrás de la ropa de planchar.
Me voy que ha llegado mi cita de las 9, para un café y una charla, y luego ponernos a buscar curro como dos locas.
Sensiblona y ñoña hasta decir basta.
Me emociono hasta con los anuncios del McDonald's, y eso ya es en sí misma una aberración.
Creo que lo de trabajar una tarde a la semana en verano me mata. La tarde del jueves para ser más exactos. La que no me permite salir el próximo puente rumbo al sur unas horas antes.
La que me obliga a decirle a la gente que está chungo volver a casa, y encima cuando lo hacen vencidos por las circunstancias.
Se me ha muerto el ordenador del curro, y el informático, esa joya personal a la que no vemos el pelo en todo el año, que nos trata como si fuerámos analfabetos digitales, todavía no ha respondido al email.
Y el gato, el puto gato, que me da el coñazo y me crispa los nervios, y que me solivianta la culpabilidad porque se pasa el día solo.
Hoy por fin, después de hacer que me trajeran la plancha de casa de mis padres, he descubierto que estaba escondida detrás de la ropa de planchar.
Me voy que ha llegado mi cita de las 9, para un café y una charla, y luego ponernos a buscar curro como dos locas.
jueves, julio 10, 2008
...desde...hasta...
Remoloneando frente al teclado, abriendo una ventana y otra y otra y otra…el calor aplastaba las voluntades en aquel local de escasa ventilación e inexistente aire acondicionado.
Internet no ofrecía ninguna evasión refrescante aquella tarde, hastiado de buscar viajes que nunca realizaría a través de las ofertas de vuelos baratos, vuelos desde…que al final resultaban ser vuelos insulsos, inservibles para una rutina irrompible ¿volar un martes?¿regresar un miércoles?....vuelos “desde”. Sus ahorros le permitían vuelos “desde”, pero su tiempo disponible solo le llevaban hacia los vuelos “hasta”…imposible, en esos días su huída se presentaba imposible.
El tintineo de la campanilla de entrada rompió el ensueño, tarde de agosto, “la hora de los toros”, pensó para sus adentros, “aquí irrumpe el primero de la tarde”, y dibujó una sonrisa profesional en su cara…
Tras 10 minutos de cordial atención aquella persona salió con un montón de información y una sonrisa triste dibujada en su cara…retornar a su país, vencido, pero al menos no dormiría en la calle aquella noche.
Vuelta a la pantalla del PC, una ventanita azul parpadeaba en la esquina derecha, no había nombre “¿Quién eres?”, pensó….y escribió.
“Tu hada madrina”, respondió “Te concedo un deseo, sin fecha de caducidad”
“¿Quién eres?” volvió a preguntar
“Formula tu deseo”, contestó sin más
“…esto tiene que ser una broma…”
“Formula tu deseo”, insistió
“…no me gusta que me tomen el pelo…”
“¿Qué tienes que perder?. Formula tu deseo…”
Meditó unos segundos y llegó a la conclusión de que fuera quien fuese tenía razón, no estaba haciendo nada de provecho, no tenía planes de nada en meses y nada le esperaba en casa, nada le había provocado la menor emoción hasta hacía dos minutos…cuando aquella ventanita saltó en el lado derecho de su pantalla…
“…está bien…”
Un pequeño smily fue la respuesta que le llegó del otro lado.
“Deseo…”, no lograba encontrar las palabras para plasmar lo que deseaba, es más, ni siquiera tenía la noción de desear nada en ese mismo instante…
“¿Deseas?...”, volvió a parpadear el hada
“Deseo…” se dio cuenta de que tal día como ese lo único que se le pasaba por la cabeza desear era saber quien le había sacado por la fuerza de su rutina…
“Deseo saber quien eres” escribió por fin.
De nuevo el smily se encendió en su pantalla…”..concedido…”, y desapareció del programa de mensajería instantánea.
“Que contrariedad, justo ahora que se ponía interesante se va la red…mierda de día, mierda de suerte…”
La campanilla volvió a tintinear. “Esta vez que atienda Raquel, no estoy de humor”
Una mujer de mediana edad se acercó a la puerta de su despacho, y tocó con los nudillos en el quicio de la puerta …”Miguel, esto…hay alguien que pregunta por ti…dice…dice que es tu hada madrina…”
Miguel levantó una ceja en señal de incredulidad, se puso en pié y caminó hacia la pequeña sala de espera. Observó la figura que lo esperaba sentada en uno de los viejos butacones, colocados de espalda a los puestos de trabajo para no interferir en los quehaceres diarios salvo a petición de los profesionales.
“Buenas tardes, ¿en que puedo servirle?” dijo Miguel todavía si conocer la identidad de de quien lo reclamaba…
La figura se levantó y se giró para dar a conocer su rostro a Miguel, sus ojos negros revelaban una chispa de complicidad, y la mueca de media sonrisa en su boca implicaba familiaridad…”…hola Miguel…¿tomamos un café y te lo explico?”
“Verás, estoy ocupado, es horario laboral ¿sabes?”, no sabía si estaba sorprendido o enfadado, le parecía reconocerla, pero no estaba seguro de quien era ni de donde la había visto.
“…vamos Miguel…15 minutos, aquí hace demasiado calor para hablar de esto…salvo que prefieras hablarlo en Santo Domingo, desde…” su cara era la de la picardía personificada…hizo una pequeña pausa y solo dijo “…hasta…”
Fue entonces cuando se dio cuenta…era imposible…pero, era exacta a la guía virtual que se había fabricado para hacerle de compañía en tardes como aquella, tal había sido su nivel de aburrimiento…abrió la boca como los peces de colores en un acuario de cristal sin poder articular palabra…
Finalmente logró decirle a Raquel que saldría un momento, mientras agarraba a la muchacha del brazo, casi más por asegurarse de que era real que por sacarla de aquel lugar…
“No puede ser…¿quien diablos eres?”
“Te lo he dicho, soy tu hada madrina…y tu deseo” añadió.
“Pero…¿Cómo?” balbuceó
“Dímelo tú Miguel, estoy aquí por ti, y te lo agradezco”
Miguel sonrió, ella le dijo su nombre, él volvió a sonreír, no recordaba haberle imaginado nombre alguno, lo que significaba que o bien tenía identidad propia, cosa que le parecía estupendo….o bien era una chica muy muy lista, muy muy creativa y por su puesto muy muy interesada en él…lo que le parecía más estupendo aún…
“Esto sí que es un viaje “desde” y “hasta”, todo en uno, y lo mejor, es que es desde aquí hasta no se sabe dónde…”pensó, y un escalofrío de placer recorrió su espalda, haciéndole sentir vivo de nuevo…
Internet no ofrecía ninguna evasión refrescante aquella tarde, hastiado de buscar viajes que nunca realizaría a través de las ofertas de vuelos baratos, vuelos desde…que al final resultaban ser vuelos insulsos, inservibles para una rutina irrompible ¿volar un martes?¿regresar un miércoles?....vuelos “desde”. Sus ahorros le permitían vuelos “desde”, pero su tiempo disponible solo le llevaban hacia los vuelos “hasta”…imposible, en esos días su huída se presentaba imposible.
El tintineo de la campanilla de entrada rompió el ensueño, tarde de agosto, “la hora de los toros”, pensó para sus adentros, “aquí irrumpe el primero de la tarde”, y dibujó una sonrisa profesional en su cara…
Tras 10 minutos de cordial atención aquella persona salió con un montón de información y una sonrisa triste dibujada en su cara…retornar a su país, vencido, pero al menos no dormiría en la calle aquella noche.
Vuelta a la pantalla del PC, una ventanita azul parpadeaba en la esquina derecha, no había nombre “¿Quién eres?”, pensó….y escribió.
“Tu hada madrina”, respondió “Te concedo un deseo, sin fecha de caducidad”
“¿Quién eres?” volvió a preguntar
“Formula tu deseo”, contestó sin más
“…esto tiene que ser una broma…”
“Formula tu deseo”, insistió
“…no me gusta que me tomen el pelo…”
“¿Qué tienes que perder?. Formula tu deseo…”
Meditó unos segundos y llegó a la conclusión de que fuera quien fuese tenía razón, no estaba haciendo nada de provecho, no tenía planes de nada en meses y nada le esperaba en casa, nada le había provocado la menor emoción hasta hacía dos minutos…cuando aquella ventanita saltó en el lado derecho de su pantalla…
“…está bien…”
Un pequeño smily fue la respuesta que le llegó del otro lado.
“Deseo…”, no lograba encontrar las palabras para plasmar lo que deseaba, es más, ni siquiera tenía la noción de desear nada en ese mismo instante…
“¿Deseas?...”, volvió a parpadear el hada
“Deseo…” se dio cuenta de que tal día como ese lo único que se le pasaba por la cabeza desear era saber quien le había sacado por la fuerza de su rutina…
“Deseo saber quien eres” escribió por fin.
De nuevo el smily se encendió en su pantalla…”..concedido…”, y desapareció del programa de mensajería instantánea.
“Que contrariedad, justo ahora que se ponía interesante se va la red…mierda de día, mierda de suerte…”
La campanilla volvió a tintinear. “Esta vez que atienda Raquel, no estoy de humor”
Una mujer de mediana edad se acercó a la puerta de su despacho, y tocó con los nudillos en el quicio de la puerta …”Miguel, esto…hay alguien que pregunta por ti…dice…dice que es tu hada madrina…”
Miguel levantó una ceja en señal de incredulidad, se puso en pié y caminó hacia la pequeña sala de espera. Observó la figura que lo esperaba sentada en uno de los viejos butacones, colocados de espalda a los puestos de trabajo para no interferir en los quehaceres diarios salvo a petición de los profesionales.
“Buenas tardes, ¿en que puedo servirle?” dijo Miguel todavía si conocer la identidad de de quien lo reclamaba…
La figura se levantó y se giró para dar a conocer su rostro a Miguel, sus ojos negros revelaban una chispa de complicidad, y la mueca de media sonrisa en su boca implicaba familiaridad…”…hola Miguel…¿tomamos un café y te lo explico?”
“Verás, estoy ocupado, es horario laboral ¿sabes?”, no sabía si estaba sorprendido o enfadado, le parecía reconocerla, pero no estaba seguro de quien era ni de donde la había visto.
“…vamos Miguel…15 minutos, aquí hace demasiado calor para hablar de esto…salvo que prefieras hablarlo en Santo Domingo, desde…” su cara era la de la picardía personificada…hizo una pequeña pausa y solo dijo “…hasta…”
Fue entonces cuando se dio cuenta…era imposible…pero, era exacta a la guía virtual que se había fabricado para hacerle de compañía en tardes como aquella, tal había sido su nivel de aburrimiento…abrió la boca como los peces de colores en un acuario de cristal sin poder articular palabra…
Finalmente logró decirle a Raquel que saldría un momento, mientras agarraba a la muchacha del brazo, casi más por asegurarse de que era real que por sacarla de aquel lugar…
“No puede ser…¿quien diablos eres?”
“Te lo he dicho, soy tu hada madrina…y tu deseo” añadió.
“Pero…¿Cómo?” balbuceó
“Dímelo tú Miguel, estoy aquí por ti, y te lo agradezco”
Miguel sonrió, ella le dijo su nombre, él volvió a sonreír, no recordaba haberle imaginado nombre alguno, lo que significaba que o bien tenía identidad propia, cosa que le parecía estupendo….o bien era una chica muy muy lista, muy muy creativa y por su puesto muy muy interesada en él…lo que le parecía más estupendo aún…
“Esto sí que es un viaje “desde” y “hasta”, todo en uno, y lo mejor, es que es desde aquí hasta no se sabe dónde…”pensó, y un escalofrío de placer recorrió su espalda, haciéndole sentir vivo de nuevo…
sábado, julio 05, 2008
Quien teme al lobo feroz...
Quien teme al lobo feroz...al lobo, al lobooo...ese lobo feroz que es el día a día. Despertadores, metros, autobuses, atascos, ocho horas de trabajo, metros, autobuses, atascos.
Capitanes intrépidos y una tarde de piscina, un bañito y una charla con la generación de los años 40, gente con hipoacusia y mucha vida, mucho viaje o muy poco porque alguien decidió que quería una chacha sexual gratis, que se libera cercana a los 70 por su cuenta y riesgo y que por cuenta ajena sigue siendo acosada.
Es lo que tienen las charlas de piscina y viernes, los conocidos desconocidos, que bajo una sombrilla de paja te asombran y se abren a ti, haciendo que como siempre la realidad supere a la ficción.
Y llega, sonrisa y un beso que se escapaba por mi nuca es atrapado en el momento justo.
Un baño, más risas, mas sordera melódica y dejarle al gato todo lo necesario para un fin de semana, salvo compañía. Animalico. Culpabilidad.
Y aqui estan los minutos, que corren raudos hacia las notas de The Police, que piensan en ese desfile de colorín y que desearían poder aunar ambos para ver la explosión de colores y música.
Quien teme al lobo feroz...yo le temo, pero ese miedo es el que desde siglos nos mantiene vivos y alerta, ese miedo es el que hace que enfrente la rutina lanza en ristre, y que me ría cada vez, y en su cara a cada dentellada que esquivo...al fin y al cabo sé que me ganará la guerra...no saldré viva de ella, pero por el camino...
Capitanes intrépidos y una tarde de piscina, un bañito y una charla con la generación de los años 40, gente con hipoacusia y mucha vida, mucho viaje o muy poco porque alguien decidió que quería una chacha sexual gratis, que se libera cercana a los 70 por su cuenta y riesgo y que por cuenta ajena sigue siendo acosada.
Es lo que tienen las charlas de piscina y viernes, los conocidos desconocidos, que bajo una sombrilla de paja te asombran y se abren a ti, haciendo que como siempre la realidad supere a la ficción.
Y llega, sonrisa y un beso que se escapaba por mi nuca es atrapado en el momento justo.
Un baño, más risas, mas sordera melódica y dejarle al gato todo lo necesario para un fin de semana, salvo compañía. Animalico. Culpabilidad.
Y aqui estan los minutos, que corren raudos hacia las notas de The Police, que piensan en ese desfile de colorín y que desearían poder aunar ambos para ver la explosión de colores y música.
Quien teme al lobo feroz...yo le temo, pero ese miedo es el que desde siglos nos mantiene vivos y alerta, ese miedo es el que hace que enfrente la rutina lanza en ristre, y que me ría cada vez, y en su cara a cada dentellada que esquivo...al fin y al cabo sé que me ganará la guerra...no saldré viva de ella, pero por el camino...
lunes, junio 16, 2008
Viajeros
La ve deambular concentrada entre los estantes de películas, totalmente absorta en lo que parece una cruzada personal a la búsqueda su santo grial particular.
La estación hierve de gente, pasajeros que buscan su puerta de embarque, viajeros que llegan y estiran sus cuellos en busca de aquellos que esperan por ellos, dibujando una sonrisa automática al encontrarse con los ojos de sus familiares, novios, novias, amigos…
Adrián decide entrar en la tienda de DVD’s, impulsado por la curiosidad, decidido a saber qué título es el que elegirá finalmente.
Cuando entra en el pequeño local, la halla curioseando las carátulas que comienzan con la letra M, así que se coloca en la siguiente letra del abecedario para poder observarla con mayor detenimiento, sin interferir en sus importantes asuntos.
Es una chica aparentemente común, pelo castaño, estatura media, ojos castaños, una chica que viste unos desgastadísimos vaqueros, una camiseta de tirantes blanca y unas sencillas sandalias de cuero…es una chica común hasta que sonríe, es una chica común hasta que sus ojos chispean ante el hallazgo del anhelado grial.
Adrián la sigue con su mirada y con sus pies, cogiendo previamente un DVD que pagará en caja gustoso, sólo por saber qué filme es el que ha conseguido aquella transformación tan asombrosa delante de sus ojos. Transformación que espera, nadie salvo él mismo, haya observado.
“Michael”, reza la carátula, y muestra a un tipo con unas alas enormes dando la espalda, en una posición más que chulesca. “Jhon Travolta” y “William Hurt”, alcanza a leer, justo en el momento en que ella saca su tarjeta de crédito para pagar.
- No admitimos tarjetas, - espeta la cajera del establecimiento- por lo menos no para compras inferiores a 20 euros.
- Pero yo solo quiero esta, no llevo efectivo y mi tren sale en 5 minutos- su cara refleja algo más profundo que la decepción- por favor…oye, no puedo gastarme más de 12 pavos este viaje…
- No admitimos tarjetas por compras inferiores a 20 euros, lo siento- aquella chica no parece tener en cuenta que para la chica de las sandalias aquello es cuestión de vida o muerte.
- Vamos…por favor, llevo 1 año intentando encontrar esta película y en todas partes aparece descatalogada…
Justo en ese momento, Adrián planta su DVD sobre el mostrador mientras se dirige a la cajera: “Cóbrale este también”, le dice, al tiempo que le entrega a su heroína particular un billete de 10 euros.
Su cara vuelve a reflejar la felicidad intensa de dos minutos antes al encontrar su película.
- Gra…gracias, no tenías que…si supiera quien eres ¡¡¡te abrazaría!!!- ríe a carcajadas.
- Bueno, un abrazo estaría bien, pero un beso sería una justa recompensa para un caballero andante…- Adrián no puede creer lo que acaba de decir…
- Hola, soy Marina, - le sonríe iluminando de nuevo la pequeña tienda- y créeme que si no tuviera un novio esperándome a dos horas de aquí, tal vez te lo hubiera dado sin pedírmelo.
- Bueno Marina, aunque tengas novio, eso no es impedimento para que me beses-
- Tienes razón- y continúa sonriendo- el que tenga novio no es impedimento. Lo que sí lo es, es el hecho de que le quiera.
Marina le tiende la mano y se la aprieta fuertemente, “Te debo una cena” dice, y se aleja corriendo, y ha mitad de carrera, da un pequeño saltito y se gira mirando directamente hacia él y sosteniendo la caja del DVD en alto para que él la vea. Acto seguido entrega su billete y se pierde por la rampa de acceso al andén.
Adrián piensa para sí mismo. “Más le vale tratarte bien Marina. El día que alguien responda que el amor por mí es el principal impedimento para repartir besos a desconocidos, ese día, me corto la coleta”.
Tres años después, Adrián toma un café en un self service de la estación de Atocha y la ve pasar.
No tiene el aspecto fresco de aquel día de verano, incluso su expresión parece cansada, más dura, más fría.
“Me debes una cena”, dice a la espalda de Marina. De repente, la estación entera parece iluminarse.
La estación hierve de gente, pasajeros que buscan su puerta de embarque, viajeros que llegan y estiran sus cuellos en busca de aquellos que esperan por ellos, dibujando una sonrisa automática al encontrarse con los ojos de sus familiares, novios, novias, amigos…
Adrián decide entrar en la tienda de DVD’s, impulsado por la curiosidad, decidido a saber qué título es el que elegirá finalmente.
Cuando entra en el pequeño local, la halla curioseando las carátulas que comienzan con la letra M, así que se coloca en la siguiente letra del abecedario para poder observarla con mayor detenimiento, sin interferir en sus importantes asuntos.
Es una chica aparentemente común, pelo castaño, estatura media, ojos castaños, una chica que viste unos desgastadísimos vaqueros, una camiseta de tirantes blanca y unas sencillas sandalias de cuero…es una chica común hasta que sonríe, es una chica común hasta que sus ojos chispean ante el hallazgo del anhelado grial.
Adrián la sigue con su mirada y con sus pies, cogiendo previamente un DVD que pagará en caja gustoso, sólo por saber qué filme es el que ha conseguido aquella transformación tan asombrosa delante de sus ojos. Transformación que espera, nadie salvo él mismo, haya observado.
“Michael”, reza la carátula, y muestra a un tipo con unas alas enormes dando la espalda, en una posición más que chulesca. “Jhon Travolta” y “William Hurt”, alcanza a leer, justo en el momento en que ella saca su tarjeta de crédito para pagar.
- No admitimos tarjetas, - espeta la cajera del establecimiento- por lo menos no para compras inferiores a 20 euros.
- Pero yo solo quiero esta, no llevo efectivo y mi tren sale en 5 minutos- su cara refleja algo más profundo que la decepción- por favor…oye, no puedo gastarme más de 12 pavos este viaje…
- No admitimos tarjetas por compras inferiores a 20 euros, lo siento- aquella chica no parece tener en cuenta que para la chica de las sandalias aquello es cuestión de vida o muerte.
- Vamos…por favor, llevo 1 año intentando encontrar esta película y en todas partes aparece descatalogada…
Justo en ese momento, Adrián planta su DVD sobre el mostrador mientras se dirige a la cajera: “Cóbrale este también”, le dice, al tiempo que le entrega a su heroína particular un billete de 10 euros.
Su cara vuelve a reflejar la felicidad intensa de dos minutos antes al encontrar su película.
- Gra…gracias, no tenías que…si supiera quien eres ¡¡¡te abrazaría!!!- ríe a carcajadas.
- Bueno, un abrazo estaría bien, pero un beso sería una justa recompensa para un caballero andante…- Adrián no puede creer lo que acaba de decir…
- Hola, soy Marina, - le sonríe iluminando de nuevo la pequeña tienda- y créeme que si no tuviera un novio esperándome a dos horas de aquí, tal vez te lo hubiera dado sin pedírmelo.
- Bueno Marina, aunque tengas novio, eso no es impedimento para que me beses-
- Tienes razón- y continúa sonriendo- el que tenga novio no es impedimento. Lo que sí lo es, es el hecho de que le quiera.
Marina le tiende la mano y se la aprieta fuertemente, “Te debo una cena” dice, y se aleja corriendo, y ha mitad de carrera, da un pequeño saltito y se gira mirando directamente hacia él y sosteniendo la caja del DVD en alto para que él la vea. Acto seguido entrega su billete y se pierde por la rampa de acceso al andén.
Adrián piensa para sí mismo. “Más le vale tratarte bien Marina. El día que alguien responda que el amor por mí es el principal impedimento para repartir besos a desconocidos, ese día, me corto la coleta”.
Tres años después, Adrián toma un café en un self service de la estación de Atocha y la ve pasar.
No tiene el aspecto fresco de aquel día de verano, incluso su expresión parece cansada, más dura, más fría.
“Me debes una cena”, dice a la espalda de Marina. De repente, la estación entera parece iluminarse.
lunes, junio 09, 2008
Semanas van, semanas vienen...
No voy a decir que estoy cansada... ya lo he dicho.
Esta semana he conocido a una dama de las letras colombianas, y he incumplido mi voluntad de ir a verla a la feria del libro.
Esta semana he recibido la noticia de mi renovación de contrato, cosa que me tranquiliza.
He recibido la llamada para otro puesto, no muy estable pero si bien remunerado, que he rechazado, pero que me ha halagado enormemente. Agradado me ha…joven Jedi.
He visto a mucha gente que hacia siglos no veía, y me lo he pasado bomba, entre semana y el fin de semana también…agotado me ha…¡joder Jedi! Pero es primavera y recargado mis pilas he…es lo que tiene funcionar con baterías solares, que cuantas más horas de sol hay, de más reserva energética dispongo.
Y he echado de menos a unos y a otras, pero unos y otras finalmente han compartido momentos conmigo para satisfacer ese egoísmo tan particular como el patio de mi casa…así que he engordado mi sonrisa más que mis 10 kilos extracorporales del año en curso…
Y eso, que en 10 minutos acabo de currar y voy a ver si tomo la horizontal para regodearme en mi agotadora, recargante y egoísta semana…
...voy a ver si para la próxima consigo recargar esos relatos que me zumban en la cabeza y que todavía tengo enjaulados...
...voy a ver si para la próxima consigo recargar esos relatos que me zumban en la cabeza y que todavía tengo enjaulados...
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