lunes, mayo 06, 2013

Limpia

Debajo de las mantas y recién duchada se ven las cosas de otra manera.
Ya no estoy aquí, hace tiempo que me fui, pero he tardado en darme cuenta, más que el resto del mundo a mi alrededor.
No importa, sé lo que es, lo he vivido ya muchas veces, esa dulce melancolía, ese anticipar la nostalgia, ese vivir en un limbo agridulce.

Y ya no estoy. Me reconforta el olor a jabón de mi piel y el recuerdo de la tuya esperándome.

miércoles, mayo 01, 2013

Terapia

Cuando uno está mental y emocionalmente exhausto no hay nada mejor que, aquellos que te quieren y creen conocerte, te den la puntilla como a un mihura después de una largar corrida.

Resulta extraño. Perder el sueño, el hambre y las ganas de seguir peleando es cuestión de un segundo. 
Curioso como algo que para tí es casual, fortuito y que ni tan siquiera habría pasado de tu mente al plano real, incluso podría haber desaparecido diluido en otro millón de pensamientos vanos, otro pueda tomarlo, analizarlo, retorcerlo e interpretarlo como si de ello dependiese la salvación del mundo.

En estas últimas semanas, por no decir meses, los acontecimientos de la vida me han hecho ver que las cosas importantes de la vida no tienen nada que ver con las interpretaciones que uno haga. Son simples, vives, mueres, estas sano, no lo estás, ríes con los que quieres y lloras con ellos. Nada más importa.

El problema se plantea cuando al llorar y al tener que estar al pié del cañón, mientras lidias solo con las circunstancias de tu propia vida, se añaden aquellas que tú consideras nimias y más aún aquellas que ni siquiera consideras.

Esas pequeñas cosas que enturbian todas las otras, que consumen demasiada energía para un resultado vano, que has querido resolver tantas y tantas veces, con idéntico resultado, ningún resultado. Para las que has cambiado conductas, adaptado momentos, modificado pensamientos, analizado del derecho y del revés buscando la explicación, donde has fallado...y aún no sabiéndolo, has seguido intentándolo. 

Y entonces salta el click, ya no más. Solo te provocan una tristeza inmensa y una desgana agotadora. Por qué llegas a la conclusión final de que lo que no depende de ti, no puedes arreglarlo, tan solo aceptar que es así y actuar en consecuencia. En algunos casos la consecuencia simplemente es ser educado, despedirse y asimilar que esa tristeza te acompañará en muchos momentos de tu vida.

Y a partir de ahí, dedicarte a esas otras cosas importantes de tu vida, las que te hacen crecer, no involucionar, las que te ayudan a avanzar, no ha hacer regresiones, las que consiguen que te sientas como la persona que quieres ser, no las que te hacen dudar de tí mismo y culpabilizarte por aquello que nunca hiciste.

Y seguir adelante.

jueves, abril 11, 2013

Expectativas...

Respira hondo intentando captar el olor del verano, del calor, del sol...

Las imágenes en la pantalla la hacían querer volver atrás, recordaba el perfume de su piel cuando estaba tostada, recién salida de la ducha e hidratada...parecían siglos, ya no sabía cuanto hacía que su cuerpo no se doraba en los meses estivales.

El calor de la brisa al atardecer, los vaqueros gastados y las camisetas de tirantes, el pelo secado al aire, la risa y la inocencia. El no preocuparse más allá de verse bonita ante el espejo.
Cuanto hace que no lo siente, que el peso de las responsabilidades son lo único que ve en ese reflejo.
No desea volver atrás, no desea deshacerse de todo lo vivido, aunque nada tenga que ver con los viejos sueños...muchos aún la acompañan.

Simplemente la música y el argumento la han hecho añorar la ligereza de aquel tiempo en que todo estaba por ver, las expectativas de su mundo, que parecían tan grandes, no iban más allá de ver sonreír a los que la rodeaban y esperar que ese verano, por fin, aquel chico moreno y delgado la mirase de forma diferente...

lunes, marzo 18, 2013

Sana...



Como no tengo ni estiercorol, ni luceritos altos, ni acído cítrico de ese que te da goteras, ni un gato enterito con uniforme, ni un cangrejo en el húmero, ni me tienen que apuntar una pierna por tener el marisco roto...sana como una palangana, pues me voy a dar un premio como cuando era peque después de ir al médico...hala...

domingo, marzo 17, 2013

Sunday morning...

Acabo de entrar por la puerta de casa...va a ser que por muchos años que uno cumpla las viejas costumbres golfas son difíciles de quitar....

Todavía he dejado a media tropa celebrando y buscando el vermú extremo...yo me he hartado de echarte de menos en público y me he venido a casa para seguir haciéndolo en la intimidad...adoro pasármelo tan bien...pero cada vez llevo peor el no poder alargar el brazo y tocarte o que interrumpas educadamente mis charlas tan solo para darme un beso y luego dejarme seguir a lo mío.

Echo de menos levantar mi vista y verte sonreír y bailar a destiempo con la música que te gusta, echo de menos encontrar tu mirada buscando la mía o sorprenderme cuando yo te busco y te encuentro mirándome como si acabases de conocerme entre una multitud, y quisieses robarme y sacarme de allí.

Echo de menos no echarte de menos más allá de la distancia que existe entre tu piel y mi piel...

martes, marzo 12, 2013

Jugadores

Y ella le recuerda, con su cuerpo.

Recuerda su urgencia por tenerla, como la retiene contra sí, con fuerza, como si quisiese tragársela con todo su ser. 
La abraza, muerde su nuca, se hunde en ella mientras sujeta su garganta, casi con violencia, para poder sentir incluso en sus manos su respiración, su ahogo, su placer.
Recuerda como busca impaciente con sus dedos ese deseo inmediato, tal vez creyendo que con eso la encenderá como una cerilla, tal vez no sabiendo que lo que de verdad incendia su cuerpo es ese deseo de su propio deseo, ese querer inflamar todo su ser, el reflejo de sí misma en los ojos de él, cuando la mira, con ojos de cristal, cuando la explora y la hace explotar. La sonrisa del vencedor que en realidad no sabe que es el vencido, que ella le ha ganado al convertirlo en su espejo.

O tal vez ambos son jugadores de un mismo juego.