Tenía la sana intención de empezar a leer y desintoxicar la cabeza de televisión.
Tenía la sana intención de acostarme temprano.
He llegado a casa, y sanísimamente he encendido el ordenador, momento en que ha sonado mi teléfono y me he puesto a hablar cerca de media hora.
Después de esto me ha entrado hambre y me he comido unas sanísimas espinacas y un yogur...mientras veía un poco la tele, y hete aquí que ha empezado una película...y como es natural en mi, tengo que saber como termina. Todavía con la sana intención de escribir ese montón de cosas he mirado la hora a la que acaba el film...la 1 de la mañana...ahora mismo son las 23, 14h...no he escrito ni media página, no he leído ni el título de las tapas de los tres libros que esperan pacientemente a que les quite el plástico y evidentemente, si la película termina a la 1, es más que probable que no me acueste antes de la 1,30...pero oye, tengo la sana intención de hacer todo esto mañana...evidentemente, intentaré hacerlo antes de cenar...¿he dicho que estoy a dieta?...ay la leche...espero aguantar sin comer por lo menos hasta las 10...y sin quedar con nadie después del trabajo, y sin encender la tele, y sin recibir llamadas de teléfono...
Pero que conste en acta, que mis intenciones son de lo más sanas.








