miércoles, febrero 07, 2007
As good as it gets
lunes, febrero 05, 2007
Yo puta, tu novia, esa amiga...si follas...estás perdida...
Chica A: ...a mi me da que nos clasifican por grupos....
Chica B:...anda ya, que dices...estás quemada eso es todo...
A: ...que no, que no, mira, que tengo amigos y los escucho hablar...dicen, ah sí, esa folla a la primera...o esa es de las que se hacen valer...¿esa? cuéntale tu vida pero si te la tiras se jode...
B: Venga mujer, todas hemos follado en alguna ocasión a la primera oportunidad, o no se nos ha presentado o no nos ha apetecido hasta más tarde, o nunca...y no me digas que no tienes amigos con derecho...
A: Ya, pero si lo haces a la primera ¿por qué lo haces?
B:...pues porque el tío me gusta, me ha dado la confianza...me apetecía. No hay más.
A: Pues para ese, tú eres la que tía se folla o se seguirá follando mientras quiera, porque eres de esas a las que les gusta el sexo.
B: Y él para mi el que me tiro yo...
A: ¿Lo es realmente?
B: No...solo es alguien que me gustó y me acosté o me acuesto con él...
A: ¿Y lo descartas para algo más después?
B: Hombre...si me gusta no, si no pues a otra cosa....
A: Pues para ellos eres solo follable, aunque hayan pasado el pre y post rato más agradable de su vida.
B: ¿Y entonces las que les sacan cines, copas, cenas y tardan meses?
A: ...esas son las deseables...eso decía mi abuela, y probablemente las de ellos también...
B: Venga ya! Eso era antes, ahora las llaman calientabraguetas...pues no les sale caro el polvo ni ná...
A: ¿Eso te lo ha dicho algún amigo?O algún “follamigo" ¿A que sí?
B:...pues si, la verdad es que si...
A: Lo que yo te diga, aunque seas lo mejor que han visto nunca, como piensen que se te pueden beneficiar cuando quieran pasas a la lista de espera...
B: Pero eso son gilipolleces, no me digas que te crees eso, si yo me acuesto con alguien soy yo quien decide si vuelvo o no vuelvo a hacerlo...
A: Claro, ¿y de que depende eso?
B: De si me gustó el rato, el chico y de si después no me hace sentir como...
A: ...como una muñeca hinchable que saca del armario cada vez que quiere...
B: ya...
A: ¿Y cuantos tíos de los que te gustaron y te fuiste a la cama con ellos a la primera te han querido para algo más que para unas copas y un polvo?
B:...
A: ¿Lo ves? Lo que yo te decía...
B: Que no, que no joder...que no son así, no me comas la cabeza, si le gustas a un tío, le gustas y punto, da lo mismo si lo haces antes que después...
A: Tú misma.
B: Que no, que yo conozco muchas chicas que por principio no se acuestan con alguien cuando les apetece (a la primera) y tienen un historial más largo que yo de lejos...lo digo con envidia ¿eh?
A: Si claro, pero eso sus novios no lo saben, ¿a que no?
B: ...que yo sepa no...
A: Igual que tus amigos y "follamigos" tampoco saben que eres en realidad una estrecha...
B: Oye, yo no soy una estrecha...
A: Tu me entiendes tía, no saben que el que te hayas acostado con ellos sin dejar mucho tiempo no significa que lo hagas con todos...
B:...hombre, yo no voy contando por ahí mi historial sexual...pero eso se supone por como eres con ellos ¿no?
A: Tía, que son simples y matemáticos, si follas con ellos, follas con todos. Si no follas con ellos, o eres frígida o lesbiana, y si después de tres meses de perseguirte hasta el catre lo consiguen, eres su chica, porque anda que no les ha costao...
B: Vengaaaaaa, que no....que....mira chica no sé, pero no puedo creer eso...porque si es así, yo puta, tu novia, esa amiga ...y si follas...estás perdida....
A: pues eso...lo que tu has dicho...
Según este documento recogido por nuestros investigadores, yo soy la puta estrecha mejor amiga que jamás podrá tener nadie....que Diox nos pille confesaos...
sábado, febrero 03, 2007
Escapadas
El deseo del lo ajeno, de lo que no es nuestro
Lo que no pertenece
Lo que se da
Lo que se tiene sin ser propio
Ese impulso, el calor, el silencio
El aliento, el movimiento circular
El instante eterno de una mirada, el placer
Movimiento lento
Te rodeas, me rodeo
Y nada importa, ni cuando, ni donde
Ni si he de volver al infierno
Escapada a galope tendido
Tendida sobre tu cuerpo.
jueves, febrero 01, 2007
Pero ahora mi boca está mas bonita que un san luis, y cuando termine (todavía me queda una sesión) voy a deslumbrar a los viandantes con mi radiante sonrisa…dí, dí, degadé de fumad…de lo brobedo (esto después de la anestesia doble claro está, una menda ha debido ser tan golfa que tiene la tolerancia a las drogas como que muy alta…)
Y esta mañana, en el último rato de oficina que tengo, como estoy agotada de hacer memoriasssss possss me he dedicado a mirar estadísticas y letras de canciones que me gustan y que por la pronunciación de sus intérpretes me obligan a tener mil momentos teniente a lo largo del día…resulta que esta que viene a continuacion es una de las más buscadas, y se me ha ocurrido que las estrellas tambíen sufren de mal de amores de cuando en cuando…por la letra y por lo buscada de la misma imagino que todos hemos dicho “no, basta” alguna vez por los mismos motivos ¿me equivoco?...aqui va Shakira traducida al castellano…he de reconocer que si ya me gustaba ahora que la entiendo me gusta y me jode a la misma proporción…si, ya sé que ando cabreada y melancólica con el mundo a partes iguales, pero en fin, culpemos al invierno y al chachachá….
Shakira : NO
No, no intentes disculparte
lunes, enero 29, 2007
La vida en rosa

Desde París llegó la vida en rosa, devolviendo nuestra visita a su bonita ciudad, cinco personas con ganas de fiesta llegaron el viernes, dos de las cuales y tras ciertos desajustes en los planes, se alojaron en mi casa, lo cual me hizo ser doblemente anfitriona en esta ocasión.
Ciertamente, como un amigo me hizo notar, las mujeres francesas son deliciosas, yo añadiría, que no solo las mujeres.
Añadiría incluso que no solo tienen que ser franceses. Me atrevería a decir que las personas, si tienen la mente y el corazón abiertos son deliciosas…y no al modo de Hannibal Lecter…aunque siempre hay gente dispuesta a darte un buen bocado…
martes, enero 23, 2007
La hierba siempre es más verde...
Tuve unas cuantas y curiosas conversaciones a lo largo de este fin de semana, acerca de las prioridades que hoy en día parecen haberse invertido en la pirámide, esa que dice que una vez tienes las necesidades básicas cubiertas buscas la realización personal...un trabajo, un techo propio y un plato de lentejas es lo primero que todos queremos tener disponible para empezar a cultivar los deseos personales.
La conclusión, a groso modo es que el día que muramos tendremos que publicar el CV a modo de esquela para que quien la lea sepa que tal vez no tuvimos hijos o casa propia o vida social, pero oiga...fuimos licenciados y doctorados, sabíamos mínimo dos idiomas, teníamos dos másters (pagados a plazos, que era lo único que podíamos permitirnos solos) y nuestros jefes, entrevistadores y compañeros de trabajo nos recuerdan con amor...
Está todo al revés, todo va deprisa y se alarga hasta el infinito a la vez, existe una sensación de insatisfacción constante a nuestro alrededor, las relaciones están viciadas, lo queremos todo y en realidad no queremos nada en concreto, se nos pide madurez y se nos trata como niños.
Supongo que no todo viene dado por las circunstancias, que la personalidad también condiciona las decisiones que tomas en la vida y que habrá muchos casos en los que la situación la ha provocado uno mismo, pero tengo la impresión de que hoy por hoy cada vez podemos elegir menos como queremos vivir y como queremos equivocarnos o acertar. Es algo así como o lo tomas, o lo tomas.
Estuve dos años ahorrando como una loca para poder irme de casa sin ayuda de nadie, como yo quería hacerlo, y cada vez que llegaba al mínimo colchón para hacerlo, ese mínimo se había duplicado. Hace unos meses decidí que iba a vivir, y viajé, salí, regalé, me culturicé, seguí estudiando...porque o lo tomaba, o lo tomaba. Y sé que cuando cuento todo lo que he hecho este año a mis tíos y familiares más mayores me envidiaban el que conociera mundo y estuviera a punto de empezar mi tercer título estudiantil...créanme señores, que yo he envidiado toda mi vida el poder dormir una noche sabiendo que lo hacía en mi casa y que la persona que dormía a mi lado no iba a dejarme tirada por un sueño que le habían vendido en el teletienda de antena 3...
Y no, no me arrepiento porque yo he fabricado mis opciones a mi manera, porque he querido “optimizar” mis pocos recursos, lo que me pasa es que empiezo a pensar con “peros...” y no me gusta tener “peros y ojalás” en mi vida, que una cosa es querer crecer y mejorar y otra bien distinta empezar a pensar que la hierba siempre es más verde en el jardín del vecino...
domingo, enero 21, 2007
"Mas cosas"
Más cosas que me han ocurrido en un fin de semana lleno de palabras, risas y abrazos no planificados.
Más cosas que yo no pretendía, porque mi cuerpo me pide descanso pero mi cabeza me pide desconexión, y a veces una cosa no siempre va unida a la otra. Así que he dejado desconectarse a mi mente y he descubierto que todo el mundo quería pasar conmigo un fin de semana tan especial como este, el fin de semana en que había que celebrar que una llegó a este mundo. Y por primera vez en mi vida, no he sido yo quien ha organizado nada, han sido ellos los que han desorganizado mi vida y la han llenado de fiesta, luces y cariño.
Mi móvil está agotado y sin batería.
Mi cuerpo está hecho un cuatro (la próxima vez que cierres la puerta del taxi Dios, espera a que haya salido del todo y no solo tenga una pierna fuera...) y mi cabeza está repleta de imágenes. Y esta vez, solo lamento una cosa, no haberme llevado la cámara de fotos...pero es que yo quería ver la vida en directo y no a través de un objetivo.
miércoles, enero 17, 2007
¿Soy un tio?
Y que me explique por qué desde que tengo memoria, soy capaz de recordar tan vívidamente mis sueños, o fragmentos de ellos...
Esto es mi sueño:
“La ví sentada nada más entrar en la cervecería. Estaba igual que siempre, había pasado 12 años y ella conservaba el aspecto de sus 28, o como mucho lo que debieron ser sus treinta y pocos, aunque para entonces yo ya no tenía contacto alguno con ella.
Esta sentada junto a un hombre regordete y algo más joven de lo que ella era en realidad, reían, y al mirarla, volvió a encogérseme el estómago, como me sucedía cuando todavía me permitía el lujo de dormir con ella.
Me acerqué y pregunté: ¿Elena?
- ¡Daniel!- sonrió ampliamente y con sorpresa- ¿Cuánto hace?...
- Doce años- respondí yo
- ¿Qué haces tú en Granada?- pensé que nadie sería capaz de sacarte de Madrid, de tus noches de bohemia y de tus chicas especiales, canalla.- su sonrisa seguía sin menguar ni un ápice.
- Estoy de vacaciones, he venido a visitar a unos amigos- mentí.
Sabía perfectamente que estaba solo, que necesitaba escapar de lo que era “mi Madrid”, pero también sabía que ella no creería que no estaba acompañado o visitando a alguien.
Me invitó a sentarme y me presentó a su jovial acompañante, de nombre Eduardo. Un tipo divertido al parecer. Comenzó a relatarle nuestras andanzas por la capital, sonreía, y repetía expresiones como “si, acuerdáte que te conté...”,”...aquel camarero idiota...vaya día”, “fue genial cuando...” y yo no podía dejar de asentir, y sentir que aquello ya no volvería. No quería hablar del pasado, quería que me contase que había hecho todos aquellos años, cómo había conseguido engañar de aquella manera al reloj y por qué de repente volvía a tener aquellas ganas locas de esconderme en su regazo y no salir nunca de allí.
Se levantó y fue a pedir unas cañas, aquello era un reencuentro y había que mojarlo con cerveza, besó levemente en los labios a Eduardo, gesto que me pilló por sorpresa, parecían cualquier cosa menos una pareja.
- Es increíble- sentenció Eduardo- una tía increíble, ¿verdad?
- Si que lo es- dije mientras asentía con los ojos fijos en mi vaso.
- Así que tu eres uno de los tipos que fue lo suficientemente listo como para conseguirla...me ha hablado de ti, muy bien por cierto- sonreía como ocultando algo más- lástima que no te vayan los tíos...- se burló.
Le devolví la sonrisa a su cumplido mientras contestaba en mi cabeza a su afirmación:
Después solo recuerdo un batiburrillo de luces y una sensación de resaca que ha hecho que esta mañana pareciera que me había bebido hasta el agua de los floreros...y encima el dentista me ha jodido el presupuesto hasta mayo por lo menos...snifs
domingo, enero 14, 2007
Hala ya...
Supongo que los estertores de fin de año suelen durar hasta un poco más allá del fin de año.
Con un “sigh...” y un, venga p’alante seguimos con el día a día.
Es como ayer por la noche, volviendo después de la copita de sábado, llegando al portal, en la entrada de un bar había un cartel que rezaba algo así “también perdí el móvil, es un nokia pintado de colorines, y tengo un teléfono importantísimo que necesito en él, es viejo y una mierda y no lo quieres p’a ná. Por favor llama al ...” pues eso, que el móvil del 2006 ya lo perdí, y lo único importante que guardaba de él ya lo tengo, solo necesitaba poner mi cartel a la puerta del bar, para dejar constancia de que lo que me quitó el 2006 no era importante, salvo una cosita...que ya he descubierto que no me podían robar con el móvil, y es la capacidad de seguir esperando cosas para el 2007. Ilusión creo que lo llaman.
sábado, enero 13, 2007
Paciencia
miércoles, enero 10, 2007
Envidia
Y a pesar de todo esto, yo no podía dejar de sentir la envidia que me poseyó al leer un texto en estos mundos ayer.
Era una pasión cotidiana, despierta, refrescante, una pasión de alguien por alguien. Una pasión que se transformaba en amor, y volvía a ser pasión, para pasar a la ternura y al deseo, todo concentrado en un texto.
Y yo sentía envidia, envidia verde, de esa que se arrastra, creo por primera vez en mi vida, que el objeto de aquel escrito me hubiera gustado ser yo. No para el escribiente, a quien no tengo el gusto de conocer. Para alguien, no solo por el placer de serlo, y corresponderlo, simplemente por saberlo.
Saber que en algún momento alguien ha sentido eso por mi, y aún sin saber explicarlo, lo ha plasmado de refilón en un papel, y se ha pasmado (me ha pasmado) de lo que es capaz de lograr un sentimiento.
Yo, que soy amiga, hermana, confidente, enfermera, psicóloga, secretaria, pañuelo, familia, refugio, madre, niñera, pero nunca, nunca, nunca...mujer. Si para mí. No para el resto.
lunes, enero 08, 2007
Voy puesta
Voy puesta de nicotina hasta el culo.
Voy puesta de luces de colores hasta la coronilla.
En dos palabras:
Voy puesta
Me pongo de música hasta el colapso,
de cerveza hasta la espuma,
de risas hasta que la mandíbula se me desencaja.
De letras, de palabras, de besos,
de achuchones bestias,
De esos que te ponen las pilas.
De esos que te ponen.
Me pongo los tacones,
y los pendientes
y los pantalones rotos.
Y mi madre no lo ve,
pero es que sin agujeros
no tengo por donde dejar salir la tristeza.
Sin sietes en mi ropa
no circula el aire, ni las ideas,
ni los momentos.
Hasta arriba voy puesta de sentimientos locos.
Y que quieres que le haga
si hasta cuando estoy sola
me pongo.
El mundo por montera
y una frase divertida en la camiseta.
Me pongo, me pongo, ya ves, voy puesta.
miércoles, enero 03, 2007
Pastillas para no soñar (IV)
María se secaba el pelo y pensaba en ello mientras comprobaba frente al espejo que no había olvidado ninguno de los complementos, pendientes, pulsera....que acompañaban su formal traje de trabajo.
Imaginó que era debido a que su ciclo menstrual estaba a punto de llegar al día 28, y sus hormonas le jugaban una mala pasada. “Bueno, mejor esto que la sobreexcitación de otras veces”, pensó y se guiñó un ojo a sí misma.
En los días previos a las fiestas navideñas reinaba en el edificio una atmósfera con olor a consumismo y alegría postiza, aunque en algunos casos era demasiado evidente, en otros aún quedaba un atisbo de verdad. Algunos hablaban de su próximo viaje para ver a la familia, a la pareja, o de los preparativos que entusiasmaban a los niños de cada casa. Hacía tiempo que María no sentía emoción por esas fiestas, desde que su abuela murió, no habían vuelto a ser lo mismo para ella.
También era bastante obvio que eran la excusa perfecta para trabajar menos o no hacerlo en absoluto, todo el mundo andaba atareado en encontrar la forma perfecta de salir antes, unas cañas con los compañeros, una cita de última hora con un cliente...
Ella era benévola en ese aspecto, recordaba como había disfrutado de ese relax “prevacacional” cuando aún solo era una auxiliar en la primera empresa en la que consiguió trabajo, el verano de sus 17 años.
Mientras organizaba el pequeño almacén de papelería no podía dejar de pensar en el episodio de primavera con Lucas, desde aquel día, Lucas parecía no recordar nada, ni le había permitido hacer comentario alguno sobre el incidente, así que en algunos momentos, incluso dudaba que hubiera sido él quien la había ayudado en aquel trance.
Al pensar en Lucas, sus hormonas volvieron a jugársela, y dos botones duros parecieron querer escapar de su camisa blanca. María sonrió y se abandonó a la sensación, “estoy sola, es Navidad y mi cuerpo me regala fantasías en medio de un cuarto de suministros, si Almodóvar lo hubiera escrito, no hubiera acertado mejor el momento ni el lugar”.
Mientras colocaba las carpetas de archivo vacías sobre el casillero del correo alguien entró en el cuarto cerrando la puerta tras de sí, María se sintió descubierta y un poco indefensa, su chaqueta estaba en el perchero de la entrada y su camisa todavía la delataba...asomó la cabeza tras el casillero, escondiendo su cuerpo de la vista de quien hubiera entrado.
“Busco grapas, ¿sabes donde...” la pregunta quedó a la mitad, Lucas se encendió haciendo juego con las luces de fiesta del resto de los despachos...”...están?”. La palabra quedó flotando huérfana en el poco espacio que quedaba ahora en la pequeña estancia.
“Segundo estante, tercera balda...Lucas”, la voz no conseguía ser todo lo oficial que hubiera deseado. Segundo estante tercera balda era un lugar que María no hubiera nombrado de haberse percatado que Lucas tenía que pasar junto a ella para acceder a él...demasiado cerca para aquel momento, demasiado próximo para su estado actual, que en lugar de mejorar, había empeorado al tener al objeto de sus fantasías delante, demasiado solos para unas hormonas tiránicas...
Lucas parecía no decidirse a poner un pie delante del otro, pero finalmente avanzó y musitó “Fe..Feliz Navidad María”...al llegar a su altura giró de tal manera que se colocó frente a ella, con la idea de darle dos protocolarios y navideños besos en las mejillas.
Hubo una confusión de movimientos, ambos azorados movían la cabeza de manera que sus labios siempre quedaban a varios centímetros de besarse y volvían a comenzar la maniobra, como si de un avión pidiendo pista correcta para aterrizar se tratase.
Por fin María se quedó quieta y comenzó a reírse sin control, como si la carcajada hubiera estado encarcelada durante siglos, excavando un túnel con paciencia en la fría roca, y por fin hubiera visto la luz del sol. Lucas la siguió en su reacción, reía y la miraba, mientras negaba con la cabeza y mantenía su mano sobre el brazo de María.
Mientras su risa cesaba se miraban el uno al otro sorprendidos de sí mismos, con extrañeza. Y entonces ella le besó. Suavemente, en los labios. Lucas disminuyó la presión de su mano sobre el brazo de ella, y poco a poco la bajó a su cintura y la atrajo hacía sí, despacio, como si el hecho de que María notase lo que estaba haciendo fuese a deshacer ese momento.
El beso se intensificó, y María abrazada a Lucas, fue escondiéndolos de nuevo tras el casillero del correo. Su mente estaba en blanco, solo existía ese pequeño espacio, ese momento que acababan de crear, y que creía terminaría allí. No podía dejar de besarlo, no quería hacerlo.
Lucas sentía pavor, un sudor frío le recorría la espalda, la delicadeza de sus movimientos era extrema, si María ponía fin a aquello en cualquier segundo, sentía que desaparecería de la faz de la tierra. ¡Dios! La piel de sus muslos era tan suave...y entonces su cerebro se apagó...su mano subió bajo su blusa, siguiendo la línea de su cintura hasta su pecho...la oía respirar acelerada. Abrió los ojos y la miró, los suyos estaban cerrados y una sonrisa dibujaba sus labios entreabiertos, solo quería verla así, saber que era él quien la hacía sonreír así lo desconcertaba...
María y Lucas celebraron su Navidad en el cuarto de papelería, sin interrupciones, sin órdenes, sin champán, sin uvas, sin ropa...
Una hora después, Lucas, mientras ayudaba a María a volver sobre sus tacones, intentó decirle algo...ella hizo un movimiento casi imperceptible que parecía decir “no, ahora no, no es necesario”.
viernes, diciembre 29, 2006
Quiero
Golpea, engulle, desencadena,
pero haz algo.
Cuando las moscas empiezan a zumbar
el sonido del silencio roto
se deshace en ondas.
Esta no soy yo, soy tú.
Esta no es mi noche
ni de nadie,
ni tan siquiera es.
Quiero beber miel y absenta,
embriagar mis sentidos.
Rasgarme la camisa
como en una boda gitana,
y no dejar de girar
hasta perder el norte
y la jodida estabilidad.
Que alguien me diga qué me hace
no salir volando como si fuera humo
y perderme, disuelta, en esta gran ciudad.
Que alguien me diga porqué,
de nuevo, sujeto el alma
el corazón
y el deseo.
PD(también quería subir una imagen, pero esta dichosa versión del beta no hace más que darme problemas, imaginaré las flores rojas que pretendía mostrar)
jueves, diciembre 28, 2006
En casa por Navidad...
Estos días tampoco prometen ser ni mucho menos apacibles, pero por lo menos no irán acompañados de una panzada de kilómetros. Si de comidas, cafés, cañas...pero hasta ellas puedo llegar en metro...hoy unos enanitos de no más de 4 años cantaban los peces en el río a voz en grito, y el vagón entero se descojonaba bajito...
Como andamos desperdigaos por la geografía nacional, este año los Reyes han venido por adelantado cuando han comprobado que nos pillaban a todos en el mismo sitio, y supongo que no he sido demasiado mala porque se han portado más que bien conmigo.
Voy a ver si consigo hacerme una composición de lugar y logro llegar sin demasiado esfuerzo a todas las cosas que quiero hacer...patinaje mañana, comida con amigos el sábado, pre-uvas en la Puerta del Sol y consiguiente (s) copa (s), preparación de cena de Nochevieja...¿salida nocturna?...dormir el lunes, seguir saliendo de cañas, trabajar el martes (imagino que más cañas, cafés y similares)...concierto el jueves....trabajando el viernes...estooo, aunque imagino que todos por estas fechas andamos igual, creo que voy a cerrar la agenda y dejarme llevar por lo que dicte el día a día...es como cuando el Barrendero de Momo le dice que para barrer las calles grandes, es mejor no mirar hacia el final, ir poquito a poco, y así sin darte cuenta, ya has barrido la calle entera...la diferencia es que esto no es un trabajo...es un placer...agotador...y aunque me cueste reconocerlo, antes las resacas duraban una tarde...ahora duran hasta tarde...
martes, diciembre 26, 2006
Conversaciones conmigo...
Da igual, yo también se soltar embustes…
y no se me da nada mal, soy un ser imaginativo.
¿Y si al final no te mienten, y tu acabas creyendo
que todo lo que sale por su boca es falso?
Haberlo pensado antes de mentir…
¿Yo?
Tu, y todos. Esto es como Pedro y el lobo…
Apechuga guapa, que lo de soñar es solo eso,
el resto es con los ojitos abiertos y la boquita cerrada…
viernes, diciembre 15, 2006
y además una estrella....
You are The Star
Hope, expectation, Bright promises.
The Star is one of the great cards of faith, dreams realised
The Star is a card that looks to the future. It does not predict any immediate or powerful change, but it does predict hope and healing. This card suggests clarity of vision, spiritual insight. And, most importantly, that unexpected help will be coming, with water to quench your thirst, with a guiding light to the future. They might say you're a dreamer, but you're not the only one.
What Tarot Card are You?
Take the Test to Find Out.
Como se aprecia estoy falta de tiempo...pero no para robar test tontos y plasmarlos aqui...resulta que también soy algo así como "futurible"...y hace siglos según el horóscopo maya era algo así como "El mono divino"...niña roja...he vuelto a engancharme a la superficialidad y la incoherencia de las Brujas Lolas de este mundo...y que coño, me encanta, porque según todas soy la bomba en verso...y aunque ellas crean que me engañan, soy yo quien miente.
Besos con espumillón y muérdago...voy a ver si encuentro alguna felicitación en el buzon de mi portal.
martes, diciembre 12, 2006
Soy el padre de la creacion...
Colors: male: yellow, female: orange Compatible Signs: The Nile, Horus Dates: Jan 8 - Jan 21, Feb 1 - Feb 11 Role: A god of the creation of the earth; the patron god of Thebes; and the king of all the gods of Egypt Appearance: Form of a man, wearing crown with the sun disc and double feather plumes. Sometimes shown with blue skin. Sacred animals: ram, goose Designed by CyberWarl |
Soy la hermana de naranjito...y encima se me representa como si fuera un pitufo...no si, ya sabía yo que era Ra-ra pero....¿el padre de todo lo que corre por esta tierra?...amos queeeee...pa correr estoy yo...que no, que con el tute de curro y fiesta que llevo en el cuerpo, no llego al año que viene...que gracias a la madre que me parió y al padre que me lo dió...que si no me hacen grandota y resistente (parezco un land rover...o una olla exprés, según...) con 10 horas de sueño en todo el fin de semana y una media de 12 horas de curro diarias en lo que va de mes...
Navidaaaa, Navidaaaaaa, no llego a Navidaaaaaa...
Pastillas para no soñar (III)
Le dolía terriblemente la cabeza y la boca le sabía a bilis, trató de tragar saliva, su garganta estaba seca...pero el sabor amargo que le quedaba en los labios no se debía al alcohol de garrafa que había tomado ni al vómito que le provocó. Era el sabor amargo de la vergüenza, recordaba perfectamente cada uno de los minutos que habían pasado desde que su cuerpo dejó de responderle en medio de la pista hasta que vio cerrarse la puerta de su cuarto tras Lucas.
Tratando de controlar esa sensación y el miedo a la expresión de él al entrar en el salón se levantó, fue al baño, se lavó los dientes y la cara. Se cepilló el pelo y se puso sus viejos vaqueros.
¿Lucas?....el silencio le devolvió sus palabras, no había nadie. Suspiró aliviada y un poco decepcionada...le hubiera gustado poder darle las gracias por cuidarla, aunque hubiera sido tan solo esa noche.
Fijó su mirada en la nevera. Había una nota. “SOLO TIENES QUE CALENTARLO”
Abrió la puerta y dentro había un vaso de cartón con café para llevar de la cafetería de la esquina, junto a él otra nota, “PARA DESPERTAR CON BUEN SABOR DE BOCA. BUSCA EN EL HORNO”
Sacó el café, lo volcó en una taza y lo metió en el microondas, mientras giraba iluminado dentro del aparato parecía zumbar como una abeja, zzzzz....igual que los pensamientos lo hacían en la su cabeza.
Abrió el horno, un par de tuppers de plástico con comida precocinada y otra nota “REMÍTASE A LA PRIMERA NOTA. FIRMADO: UN DESCONOCIDO”
María no podía dejar de sonreír, su dolor de cabeza había desaparecido, no así el zumbido de su cabeza, que ahora se veía enturbiado por las emociones encontradas que se arremolinaban subiendo desde la boca de su estómago.
“Basta, se terminó. El lunes tomaré un café con él y le daré las gracias educadamente, y eso será todo.” Casi de forma automática las abejas parecieron huir por la ventana, su cabeza volvió a tomar los mandos y se relajó en el sofá con su café. No tenía hambre, la comida se quedó esperando paciente hasta la cena...
Abrió la puerta de la sala de juntas, de nuevo reunión de equipos, de nuevo poner puntos sobre las íes, de nuevo ver a Lucas en el lugar en que correspondía.
Se repite la escena de cada último lunes de mes, es la primera, los compañeros van llegando uno a uno, dan los buenos días y toman asiento.
Lucas, saluda cordialmente a todo el mundo y la mira, ella inclina la cabeza ligeramente en señal de reconocimiento. Va directo hacia ella, hacia el sitio que lleva ocupando desde que comenzó a trabajar allí, junto al suyo.
María abre la boca para hablar con él, pensando en decirle, con su tono “laboral”, que quiere hablar con él un momento después de la reunión....pero no le da tiempo...Lucas hace un casi imperceptible movimiento de negación con la cabeza...”ahora no, no es necesario” parece decirle.
María desvía la mirada y comienza con el orden del día.
domingo, diciembre 10, 2006
La sonrisa de la Mona Lisa
Fumamos otro Chester juntos en la puerta de la terminal del aeropuerto y nos lanzamos hacia la aventura. París nos esperaba.
Hacía tan solo una semana aquello parecía imposible, sonó mi teléfono y la propuesta quedó suspendida en el aire, nada seguro, difícil de lograr en tiempo y forma, un viaje a la Ciudad de la Luz, una persona con la que ya no esperaba hacía tiempo poder hacer mucho más que tomar alguna caña. Cuatro meses sin vernos, cuatro años de conocernos, y de repente, estábamos sentados uno junto al otro camino de un sueño, algo pospuesto por falta de tiempo, de dinero, de ocasión o de compañía. Un viaje que había planificado en cuatro ocasiones en mi vida, y que por cualquier causa había sido imposible realizar. 13 años de imprevistos, 13 años esperando poder volver a ver París a mis pies.
Tres días recorriendo lugares hermosos, no importaba la lluvia, ni el viento, ni los cientos de paraguas rotos que había por las aceras, estábamos allí y eso era lo único que contaba. Despertarse en una pequeña buhardilla junto a los Campos Elíseos, abrir los ojos y saber que estábamos en el corazón de la ciudad.
Desayunar café caliente y brioche, o cualquier cosa que se nos antojase, arrebujarte en el abrigo y no poder dejar de sonreír, comer en un pequeño restaurante viendo Notre Dame desde la ventana, bebiendo vino y riendo las bromas del camarero italiano.
Ahora sé por qué sonríe la Gioconda, no lo hace por misterio, aguanta la risa de ver a todas las personas que, al igual que nosotros dos, van a visitarla con la ilusión pintada en la cara, esa cara de tonto que se te pone cuando no sabes si sueñas o vives. O tal vez también lo haga al vernos sentados en un banco del museo con los ojos llenos de todo lo que nos ha pasado en tan poco tiempo.
Y ahora mismo Steven Tyler canta Dream On para mi...
domingo, diciembre 03, 2006
Run rabbit run
Venía pensando si estabamos en pleno diciembre o si por el contrario en lugar de un autobús me había subido a una máquina del tiempo y había regresado a la primavera...joé que caló.
Encontramos a padre e hija, pasándoselo bomba...en una hormigonera...un camión hormigonera lleno de lucecitas y tamaño micromachine...que hacía tirutituriiii, chinchin, poooom...iuiuiuiuuuuuuuuuuuuuiiiiiiiiiiii...y la yo, con los ojos como platos. No daba crédito ¿una hormigonera? Joé, pues ya que nos ponemos en plan clase obrera, pues no sé, un bulldozer, que mola más ¿no?
En fins, que la cursi que soy, después de pasárselo como los indios también con la hormigonera, se dedicó a sacar fotos a las hermosas florecillas del paseo y a espantar arañas del vestido de la Gorda, que todavía no entiende que su pasión por las hojas y los palos conlleva ciertos riesgos...
miércoles, noviembre 29, 2006
Zafarrancho!!!
Mi madre vuelve el jueves, y obviamente todo tiene que estar limpio y ordenado, para que el lunes ella pueda volver a limpiar de nuevo...sin haberme echado un sermón.
Teniendo en cuenta que la casa no es grande, aún hoy sigo sin resolver los misterios que llevan a una mujer a llenar su casa de cajitas, fotos, tazas antiguas, una colección de perfumes en miniatura y todo aquello que sea “ponible” sobre una superficie lisa...y el caso es que queda bonito si todo está colocado con gusto (he de apuntar que todo el mundo le pide consejo a la hora de “poner” una casa).
Y es un enigma que siempre se me ha escapado, desde el primer día en que me tocó hacer zafarrancho de limpieza allá por el cretácico en una casa que era el triple de la que ahora habito. No quiero recordar la de “pongos” que llegué a retirar a lo largo de mis 5 años de convivencia fraternal y sin vigilancia paterna.
La verdad es que no entiendo como ha podido hacerlo todo ella solita durante tantos años, pero lo que realmente se me escapa, es como no se ha dado cuenta de que quitando la mitad (solo la mitad, no es mucho pedir) de todo lo que adorna su dulce hogar, seguramente su espalda, sus pulmones y su paciencia hubieran sufrido un desgaste millones de veces menor...no sé, supongo que es un misterio como los de Iker Jiménez...
Bueno, voy a seguir batallando, no sea que en una de estas la pelusa rebelde encuentre un peluso de la resistencia y me monten una batalla campal en medio del baño...si no he vuelto a escribir en un periodo prudencial, llamen por favor a protección civil...probablemente esté siendo interrogada y torturada por un “pelotón” de ácaros...
lunes, noviembre 27, 2006
Más curioso todavía...

Más curioso es todavía que cuando menos te esperas un milagro ocurreeeee…así que vamos a cuidarlo, y a mimarlo y a vivirlooooo....naniano nanooooo
Mh, mh, aha, mh, mh, aha....me chiva mi ángel de la guarda que los deseos no se cuentan porque si no...no se cumplen. Así que voy a estar calladita, y cuando ocurra lo vocearé a los cuatro vientos.
Que cosas, que cosas pasan, y que bonito tó de tó. Ná, que parece que el 2006 se empeña en seguir regalándome cosas aunque me queje...que me quejo de más...que ya lo sé...que al paso que voy me va a tocar el gordo y no voy a tener ná de que quejarme....que bieeeeen.
Y ná, que este año he tenido vacaciones, aventuras, desventuras, sobrina nueva, amigos nuevos y a todo lo bueno que ya tenía sigue ahí., y que dure joder, que dure. Cruzaré los deditos, cerraré los ojos y que la vida me ponga lo que quiera delante, un caramelo o un bache...tengo dientes suficientes para morder ambas cosas.
viernes, noviembre 24, 2006
Es curioso...
Es curioso saber, que puedes sentir algo hermoso, eso es un regalo, un regalo que se hace uno a sí mismo, o que te hace la vida. Y es bueno saber que tienes el valor suficiente para apreciarlo y aceptarlo.
Es curioso como a lo largo de mi vida me he topado con gente estupenda, toda, no exagero, todas esas personas, me hicieran felíz o no tanto, me han enseñado a apreciar lo que tengo, y verlo todo como un milagro.
Es curioso saber, que hay gente que cree que los milagros ocurren todos los días. Solía estar de acuerdo, y puede que aún lo esté, pero en esta vida existen muchos matices…y los milagros, como los regalos, cuando ocurren y te dejan algo, hay que cuidarlos. Porque las cosas hermosas, aunque sean fuertes, se deterioran con el tiempo y las inclemencias del clima. Y puede que los milagros ocurran todos los días si, pero el mismo milagro no suele repetirse jamás. Un jarrón puede caer al suelo y romperse, y puedes pegarlo, pero nunca lucirá tan hermoso como el día que llegó a ti, salvo que lo cuides o lo mejores con nuevos dibujos.
Es curioso como a medida que crezco encuentro más gente a la que le encantan los regalos, por el disfrute de la sorpresa, y que no los valoran más allá del momento de recibirlos, como si cada día, cualquier desconocido, fuera a entregarles algo valioso sin más.
Es curioso, porque si eso fuera cierto, tal vez el mundo iría por otro camino, si tal generosidad fuese algo diario, no existiría el hambre, ni la pobreza…
Es curioso que habiendo tanto egoísmo en el mundo, haya personas todavía que sigan pensando que los regalos les lloverán a todas horas.
lunes, noviembre 20, 2006
Pastillas para no soñar (II)
Su abuela decía que aquello era síntoma de felicidad, quien ha sonreído mucho las tiene, solía contarle. Nunca las escondas niña, ellas te harán más bonita que cualquier vestido.
Si pudieras verme abuela, te quejarías de que no fuesen más profundas.
Giró frente a su imagen para verse de cuerpo entero, vaqueros ajustados, sandalias planas y cómodas y camisa de gasa negra sobre una camiseta ajustada de tirantes. El pelo recién cortado caía suelto sobre sus hombros, como con un despeinado casual, que le daba cierto aire de inocencia. Inocencia postiza.
Después de cenar, con Isabel y el “amor de su vida” del mes, se fueron al local donde María se sentía anónima y libre para hacer su voluntad. Era su noche promiscua. Los tres pidieron sus copas y se lanzaron a la pista. A María le gustaba Santi, el amigo de Isabel, se prestaba a los bailes de seducción que atraían las miradas sobre ella, sabía que su “amiga” no tenía problemas al respecto, probablemente era la única cosa que tenía clara de María, jamás le levantaría un “amor de su vida”. Ni siquiera el amor de su noche.
Lucas la observaba desde la parte de arriba del local. No podía creer que aquella fuera María. Su María. Bailaba enredada a un chico guapo que no dejaba de sonreír y acompañar los movimientos de su cuerpo como si estuvieran pegados con cola. Pedro a su lado estaba también hipnotizado, voy a bajar, dijo, tengo que verlo más de cerca. Lucas lo siguió.
Volvía de pedir su segunda copa cuando una náusea la hizo tambalearse en la pista. Santi la sujetó, entre su chica y él la sacaron del bar. María vomitó casi al poner el pie en la puerta. Discutían sobre acompañarla o meterla en un taxi cuando se recuperase un poco…María solo alcanzaba a decir lo siento, lo siento…
Cuando pararon el taxi, María todavía se tambaleaba, y cuando estaban dándole la dirección al taxista, Lucas se metió en el taxi. ¡Eh tío!...yo la acompaño…¿Quién coño eres?....Lucas…musitó María.
Cogió las llaves de su bolso y abrió la puerta como pudo, mientras sujetaba el peso muerto de aquel cuerpo entre la puerta y el suyo propio. Aquella proximidad lo trastornaba.
Lo siento…lo siento…perdona, lo siento…era lo único que se oía en el apartamento. La llevó hasta el baño y casi instantáneamente María se abalanzó contra el inodoro…Lucas le sujetó el pelo y acariciaba su espalda tratando de aliviar de alguna forma los espasmos que el vómito provocaba. Shhh…tranquila, ya está…ya está…
Le lavó la cara con mimo y la llevó hasta la cama, María no podía controlar su cuerpo, era un saco inerte en sus manos…encontró una camiseta de Springsteen bajo la almohada. La desnudó, se la puso y se dirigió hacia el sofá del salón. Mientras cerraba la puerta del cuarto la escuchó susurrar…Lo siento Lucas, lo siento…siento que no seas un desconocido…
viernes, noviembre 17, 2006
Demasiado independiente

Respecto a los motivos del personaje del capítulo anterior para llevar la vida que llevaba, hay uno en el que estoy totalmente de acuerdo, es muy probable que María tenga un miedo atroz a volver a enamorarse, aunque hasta poco antes del momento del relato parece que a pesar de él se atrevió en contadas ocasiones a entregar su corazón.
El segundo motivo era, que tal vez María fuese demasiado independiente…¿se puede ser demasiado independiente?...no lo sé, supongo que porque todos ponemos algo de nosotros en nuestras historias me he sentido identificada con esta expresión.
Supongo que me considero una persona “demasiado independiente”, a pesar de muchas de las opiniones de la gente que conozco. Tal vez, el término dependencia o necesidad signifique algo diferente para cada uno, como tantos otros. El caso es que yo siempre he pensado que no quiero que, salvo en el ámbito profesional, nadie me necesite, por lo menos no como una base para mis relaciones.
He conocido a mucha gente que “me ha necesitado”, y allí estaba yo, y entonces todo era estupendo, me querían, contaban conmigo y estaban si en algún momento yo pedía ayuda para algo. Pero cuando esa necesidad se extinguía en ellos también se extinguía ese cariño, ese contar conmigo, yo pasaba a ser algo secundario, prescindible en sus vidas, invisible incluso. Y no lo entendía, y dolía. Mucho.
Es más que probable que el tiempo y la experiencia han hecho que hoy por hoy piense de esta manera. Sé que necesito a muchas personas, y para mí, cada una de ellas es única e insustituible, hay determinadas cosas que sólo puedo compartir con cada una, y eso hace que para mi sean necesarias, imprescindibles. La diferencia en este caso, es que las necesito si, pero las necesito porque las quiero, no las quiero porque las necesito. Y creo que en este caso el orden de los factores, altera totalmente el producto.
Si el hecho de querer que la gente me necesite porque me quiere y no al contrario, y de no ser así prefiero una relación cordial sin implicaciones, me convierte en una persona “demasiado independiente”, es algo en lo que, no sé si por suerte o por desgracia, la vida todavía a día de hoy me sigue dándo motivos para reafirmarme, a pesar de que sé que hay personas que me quieren porque me necesitan. A pesar de que yo las quiera aún sabiendo que no es de la misma manera y que más tarde o más temprano me dejarán a un lado del camino. A pesar de todo ello, sé que seguiré queriéndolas, simplemente porque yo no las necesito hasta que las quiero, y una vez mi necesidad termina, mi amor continúa con ellas, aunque no lo sepan, aunque para no dolerme tenga que echarme yo misma a un lado de la vida.
martes, noviembre 14, 2006
Pastillas para no soñar

Diciembre de 2010…relato.
Entró en el despacho con su traje sastre y sus zapatos de tacón. Llevaba el pelo recogido en la nuca, en un severo moño, como una bibliotecaria. Era alta, esbelta, aunque su cuerpo dejaba entrever una voluptuosidad que su sobria forma de vestir no lograba ocultar del todo.
La mesa de reuniones estaba pulcra y ordenada, todo estaba dispuesto para la cita semanal de departamentos, y era la primera en llegar.
Poco a poco los compañeros de los distintos despachos fueron llegando y dándole los buenos días de modo educado y distante. Sabía que contaba con su respeto, pero no con sus simpatías. Sabía que la llamaban el Cubito, y no precisamente porque les sugiriese una playa de arena para hacer castillos. Era para ellos un ser de hielo, una máquina imparcial, que lo mismo repartía ascensos que despidos. Felicitaciones o broncas con la misma expresión y sin alterar su tono de voz.
Y también se sabía deseada, por inalcanzable. Había oído cientos de veces los comentarios de los chicos de marketing en el baño mixto, cuando en algún momento habían olvidado mirar bajo las puertas, aunque probablemente tampoco les hubiera importado verla salir tras aquellas charlas, para ellos no era un ser de carne y hueso.
Rió para sí, al recordar como incluso dudaban que en algún momento de su vida hubiera perdido su virginidad, nadie la había visto fuera del trabajo nunca. No recibía llamadas personales ni visitas a la salida del despacho. Nadie. Nunca.
Lucas, el jefe de personal, entró disculpándose, era el último y se sentó en el único sitio que quedaba libre, junto a ella. La miró con una mezcla de miedo y curiosidad, llevaba a penas un mes en la empresa y había oído de todo acerca de aquella mujer estricta y, para él hermosa. Sus mejillas se encendieron ligeramente.
María llegó a casa y cerró la puerta, bajó de sus altos tacones y fue a desnudarse, buscando sus viejos vaqueros de la universidad y su camisola hippie. Al quitarse las medias sintió el frío del suelo del baño y la reconfortó. Descalza recorrió el pasillo hasta la cocina y sacó del frigorífico un plato con ensalada de pasta fría y una manzana.
Mientras veía una insípida serie americana, uno de los actores le recordó a Lucas, que unas horas antes se había ofrecido a llevarla a casa, vivía cerca de la suya y le quedaba de paso…había alegado en su defensa…porque aquello más que una petición había sido un atrevimiento inconsciente, o eso era lo que reflejaban los colores de sus mejillas. Ella declinó la invitación amablemente. Tenía que hacer un recado y tomaría el autobús. Muchas gracias, muy amable.
Recordaba su cara el día en que le comunicó que el puesto era suyo. Ilusión, era la única palabra que podría describirlo, y miedo ante la responsabilidad que se le venía encima.
La verdad es que lo envidiaba, hacía tiempo que ella había perdido ambas cosas. Había eliminado aquellas emociones de su vida. En todos sus ámbitos, o por lo menos, no dejaba traspasar esas emociones más allá de su cabeza. Las racionalizaba, las asimilaba y seguía adelante.
Soy una cobarde, pensó para sí. Luego su cerebro tomó las riendas y le dio la razón, oh si, lo eres, pero estás viva y cuerda. Tienes una vida segura que te has ganado tú sola y sexo sin compromiso cada vez que lo quieres, con un cuerpo como el tuyo… cualquier noche…cualquier desconocido. Y eso está bien. Es una buena alternativa para alguien como tú. Alguien que tras entregarlo todo sin pedir nada a cambio, obtuvo exactamente lo que había pedido. Y sonrió. Pobre Lucas, ojalá fueses un desconocido.
No me quieras, no me busques, no me desees más allá de una noche, haré contigo lo que la vida y yo misma he hecho conmigo.
Cerró los ojos y se durmió. Y soñó, con Lucas y su cuerpo, no eres mala, le repetía una y otra vez, no lo eres, no, tú no, no te vayas. Despertó sobresaltada y buscó en el cajón de la mesilla, “pastillas para dormir”. Pastillas para no soñar.
Si a alguien se le ocurre inventar una continuación para María, adelante, no tiene más que decirlo. Lo empecé hace unos meses y se me resiste.
lunes, noviembre 13, 2006
Mi tocaya
viernes, noviembre 10, 2006
Desvaríos varios

El texto es el que sigue:
“Esto no es otra cosa sino unas meras prácticas de mecanografía para ir cogiendo velocidad con este chisme.
Pero aún así, podría escribir algo coherente, como que los elefantes tienen una gran memoria, para lo que quieren claro está, porque cuando se trata de ver a quien le toca hacer la guardia por la noche por si apareciese algún cazador o león (cosa bastante improbable, no son los reyes de la selva como se dice, y los elefantes no se dejan arrebatar los títulos nobiliarios así como así), parece que nadie recuerda quien hizo la guardia el día anterior, “uséase”, que tienen memoria selectiva como todo hijo de vecino.
Pero finalmente siempre se ponen de acuerdo, le toca al que tenga menos ojeras de la manada, cosa natural, puesto que se supone que las ojeras salen cuando uno uno duerme, y lógicamente será porque no ha hecho guardia desde hace tiempo, son unos bichos muy listos, ya se sabe, la madre Naturaleza no suele equivocarse con sus criaturas.
O por lo menos no con casi todas, hay una excepción, el hombre, o mejor dicho, para que no se me tache de machista o discriminatoria, la humanidad. ¿Por qué narices estamos aquí? ¿Qué milagrosa decisión tomó aquella noche la sabia Naturaleza para dejarnos sobre la faz de la tierra? ¿Estaría celebrando su creación y se agarró tal pedal que dotó (supuestamente) de una mente privilegiada al único animal que por sus dotes físicas estaba destinado a ser el buffet libre de los grandes carnívoros?
Misterios de la Naturaleza, un error que tal ve pague con la destrucción de un planeta azul que rebosa vida, hasta que el “ser racional” decida que es demasiado bello, inteligente, superior y egoísta como para compartir “su” planeta con el resto de los mortales.
Después de haber despotricado a gusto contra el homo sapiens, especie a la que parece ser pertenezco, aunque lo que se dice sapiens, sapiens no me considero, no es que sepa mucho, mi corta experiencia como ser vivo, mi poco rodaje en estos tiempos que corren (si no vuelan), voy a perder un poco más el juicio, y a perder de paso el hilo de lo que estaba diciendo. ¿Qué se supone que estaba tratando de explicar?
¡Ah! Sapiens, eso, pues lo dicho, que yo no es que sea muy sapiens que digamos, pero los hay que lo afirman de forma rotunda y, personalmente creo que no deberían ser tan categóricos en sus afirmaciones, no sin antes haberse mirado al espejo y reconocerse en él de forma absoluta, pues ya se sabe que, el que dice todo aquello que piensa no suel pensar demasiado en lo que dice.
Y esto es lo que quería decir, o por lo menos lo que me ha salido, puede que yo tampoco haya dicho exactamente lo que había pensado.
Por otro lado, podríamos hablar de la sexualidad del berberecho salvaje en cautividad, que si en su estado natural suele ser más bien escasa, pueden ustedes imaginarse lo que es que te coarten y te vigilen las únicas tres veces al año en que puede mantener algo más que una agradable conversación entre burbujas con la hermosa berberecha que tienes a tu lado, roca con roca, tu vecina de al lado como quien dice. Y como digo hermosa berberecha digo berberecho de rompe y rasga que se pasa un año a tu vera luciendo concha y tu esperando la época de celo, porque como es bien conocido por todos, el gran respeto que los berberechos (tanto salvajes como civilizados y comedidos) tienen por sus costumbres y tradiciones es muy grande, algo de tal vez lleguen a arrepentirse algún día, puesto que también es bien sabido que la represión de los impulsos naturales puede llevar a grandes desequilibrios psicológicos. Ese fue el caso de un conocido berberecho, muy bien situado en su comunidad, tan respetuoso de las tradiciones como el que más, al que se le vino a vivir una prima lejana que se había quedado huérfana después de una mariscada clandestina en las rías bajas. El caso es que la berberecha en cuestión era bastante voluptuosa y lozana, con una hermosa concha irisada que ella lucía con frescura por todo el bloque de edificios (los berberechos viven en una especie de urbanizaciones, todos juntitos y apiñados, comprenderán por qué ese estricto control natal, y moral, si no fuese así…¿de dónde creen que viene la famosa frase “cualquier hijo de vecino”?) y claro, nuestro angustiado berberecho se comía la concha (la propia) cada vez que algún otro se le acercaba con insinuaciones y para colmo fuera de la época de cría, así que tanto deseaba a aquella preciosa berberecha que no comía, no dormía, no trabajaba (claro, claro dirán, ¿y en que se supone que trabaja un berberecho?, pues no se crean que es poco trabajo el mantenerse pegado a una parcela todo el santo día y con el peligro de que pueda venir cualquiera y te la usurpe), sigo, y lógicamente con tanto estrés nuestro amigó adelgazó tanto que murío de anorexia nerviosa, y ni siquiera pudo conseguir que su prima tuviera la deferencia de esperarle hasta la época de cortejo, lo cierto es que ésta se había enamorado de un mocetón alpinista que se dedicaba a escalar de balcón en balcón y que casualmente se coló una noche calurosa en el lujoso apartamento de la susodicha.
Cambiando de tema, no sé a que tema cambiar, creo que el cerebro no me da para mucho más, o puede que me de para bastante más pero hoy esté remolón y no quiera hacer más esfuerzos por continuar con esta charada, o lo que quiera que sea esto. Espero que su lectura les haya resultado agradable, o por lo menos haya llenado ese tiempo vacío e insípido que todos tenemos y tememos en algún momento del día, por lo menos a mi me ha resultado estimulante su redacción.
Esperando que no necesiten más de estas mis estúpidas y extrañas disertaciones, se despide:
Larra Gaña
Supongo que he conseguido el mismo fin que buscaba hace 12 años cuando lo escribí, y la verdad es que funciona…he olvidado durante 20 minutos el intenso dolor.
jueves, noviembre 09, 2006
Creo que encontré mis cerillas
voy a hacerlo estallar en mil pedazos.
Voy a estrujarlo, reventarlo, hacerlo gemir,
llorar, reír, gritar.
Ven, voy a apagar la luz del sol,
voy a soplar sus llamas
hasta que no quede rescoldo alguno,
solo cenizas.
Ven, voy a volar el universo,
ha hacerlo grava tan fina
como la arena que nunca pisé,
como la arena que nunca quise.
Para que se cuele por las rendijas de la casa de Dios
y le escueza en los ojos.
Tal vez así se de cuenta de que los tiene.
Tal vez así se entere de que hay que saber mirar,
ver, entender porqué voy a hacer desaparecer el planeta.
Este planeta de mentiras piadosas,
de susurros ahogados
que se sueñan gritos,
y que no se dejan atar por cadenas.
Ni por reglas.
Ni por metas.
Ya una vez me lo dije
y no me lo creí.
Yo no soy medio,
soy fin y destino.
Ahora me creo, te creo y voy a devorarlo entero.
Y de seguido un meme musical que me pasaron hace unos días. Se trata de escoger un autor y responder con títulos de sus canciones.
Gacela, lo prometido es deuda ahí va. Es más complicado de lo que parece en principio, así que escogeré canciones de varios autores, si te parece.
1.- ¿Eres hombre o mujer? Irene. (Caetano Veloso)
2.- Descríbete: Drops of Júpiter (Train)
3.- ¿Qué sienten las personas acerca de ti? I’ll see you soon (Cold Play)
4.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? She’s only happy in the sun (Ben Harper)
5.- Describe tu actual relación con tu pareja: Don’t you forget about me. (Simple Minds)
6.- ¿Dónde quisieras estar ahora? Sunny afternoon (The Kinks)
7.- ¿Cómo eres respecto al amor? Angel Gabriel (Lamb)
8.- ¿Cómo es tu vida? Armando’s Rumba (Michel Camilo)
9. ¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo? No me canso (Carlos Chaouen)
10. Escribe una cita o frase sabia: si lo que vas a decir no es más bello que el silencio…
11. Ahora despídete: She’s leaving home (The Beattles)
Cerillas, necesito cerillas
y esta mañana ganaba la batalla la excavadora de la calle diagonal.
Es una noche oscura y el humo me rodea y se cuela en mi cuarto
y hay un payaso desnudo que ríe y canta para mi,
pero no me hace gracia.
De pequeña amaba a los trapecistas
Los payasos me daban miedo, no entendía que se pudiera llorar
con una sonrisa tan amplia en la cara. Le habían cortado un dedo por favor!
Y luego salió el barco pirata, y yo decía:
“ya no piparan mamá, ya no piparan”,
y los petardos me hacían arrebujarme
buscando el algodón dulce que era mi madre ¿recuerdas?
A veces parece que el circo nunca se fue de la ciudad,
y que mis amados trapecistas,
a cuya especie creo pertenezco, no han bajado del trapecio.
No han querido elevarme con ellos aún.
Y parece que los payasos se empeñan
en falsear mis expresiones.
Que ría por fuera si dentro ando llorando.
Pero lo único que yo quiero aprender de ellos
es a llorar de la risa
A caerme de culo…y ser recogida al vuelo por los trapecistas.
Voy a encender una cerilla, creo que se me han fundido los plomos.
Ah, Gacelita, el próximo número de circo es vuestro.
Palabrita de aprendiz de trapecista.
miércoles, noviembre 08, 2006
Todavía
Tiene mil cosas, mil deberes que atender esa tarde, pero se deja acunar en los brazos de la pereza y duerme, despierta, escucha, sonríe, vuelve a dormir y de nuevo a escuchar que ya no llueve tras los cristales.
Alguien la ha estado llamando desde la pantalla, alguien la ha echado de menos, o la ha visto casualmente y ha hecho toc toc tímidamente en su puerta virtual para ver si estaba.
Poco después de repasar mentalmente los quehaceres que ha dejado a un lado durante unas horas decide sentarse y saludar. Hola. Ya estoy aquí.
De vuelta a los ruedos, con cabeza y corazón en ristre, dispuesta a lidiar con lo cotidiano, con las cifras y las letras, y con las sensaciones que el día a día seguramente le tiene preparadas, le gusten o no.
Y todavía deseando. Todavía soñando. Todavía queriendo vivir. Sentir. Crecer. Como antes. Como siempre.
sábado, octubre 28, 2006
Inciso vacacional
domingo, octubre 22, 2006
Ayer
lluvia y viento en la cara,
música, y ritmos arcanos.
Sábados y amigos lejanos se mezclan
en mi memoria reciente.
El día de ayer,
la noche de ayer,
fueron fiesta y besos,
y abrazos y encuentros furtivos
de pasos escasos, aderezo de licor.
Medicina para la memoria
que enferma de ligero olvido,
trastorna la mente, y un cuerpo
termina dolorido y tenso.
La mañana de mañana
arrastrará los pasos pesados
por un camino de hierro y fuego.
Hacia la rutina.
Hacia el final.
Hacia el descanso.
El descanso de la lucha
cuerpo a cuerpo contra el fracaso.
jueves, octubre 19, 2006
No soy yo, es Terminus
Así que si os gustó, estéis de acuerdo o no, ya sabéis donde encontrarlo, un tío estupendo donde los haya, un amigo en el camino. El que os hablaba el post anterior, que nos regala sonrisas y Guinness en cualquier momento.
Y yo hoy he seguido a la caza y captura de mi lugar en esta gran ciudad, pero todos los teléfonos comunicaban, así que me he tomado un algo en Comendadoras, en buena compañía y nos hemos dedicado (la compañía y la yo) a deleitarnos con las vistas de dos patas que paseaban por la ciudad otoñal, arrebujaditos en sus chaquetas, con una medio sonrisa, supongo que porque mañana es viernes.
A la vuelta a casa, en el autobús, me he dado cuenta que el Boss comenzaba hoy su gira por estas tierras, y me lo ha confirmado una señora que en los 20 minutos que llevabamos de trayecto nos ha desvelado (a mi y al autobús entero), los misterios de su vida como abuela, la guardería, lo cerquita que le queda a su hija de casa, la chica tan fantástica que han conseguido para cuidar al peque…y al pasar por delante de la Plaza de Toros de las Ventas ha sentenciado: “…uy si, un montón de gente, que lo he visto hoy en el telediario, que han dicho que cantaba hoy aunque lloviera, un tal Esprin...güilis”.
Y ná, que me ha jodío recordar que no tenía entradas para ver a mi amado Espringüilis.
martes, octubre 17, 2006
El Camino
¿Quién nos guía en ese camino? Cuan largo y a la vez breve se nos hace el caminar por la vida. Es fácil perderse en ese caminar, es fácil equivocarse en los muchos de los cruces que nos salen al encuentro.
A veces nos damos cuenta y retrocedemos, otras simplemente o no nos percatamos o por pereza o miedo no desandamos lo recorrido.
Con que nitidez vemos los rumbos ajenos, desde lejos es fácil distinguir la senda pero… ¿Y la nuestra? Nunca estamos seguros cual es la nuestra y a veces… casi con demasiada frecuencia encontramos que no somos nosotros, que no soy yo.
Y hoy menos que nunca.
jueves, octubre 12, 2006
Kissing a fool
Y se pregunta como puede amarse a alguien que quiere de esa manera.
“No puedes cambiar a la forma de sentir de la gente” continúa la canción, y su piel recuerda como es sentir el calor de un cuerpo, esa respiración al oído, esas miradas de cristal, esas caricias que abrasan.
Se recoge el pelo sobre la nuca, y pasa suavemente la mano por el hueco de su cuello y canta…no lo hace bien, pero lo hace con la voz ronca, sabiendo que esa es su canción. O lo fue, o lo será.
“..y la gente siempre hará que un enamorado se sienta un idiota, pero tu sabías que te quería, pudimos enseñarles a todos…darararara…” sigue cantando al compás de la música, y comienza a bailar, lentamente, abrazando el vacío de su habitación. Y es curioso, porque sonríe…. Ella canta a la pérdida y sonríe.
Y yo que la observo a través de mi ventana trato de comprender como una mujer tan hermosa puede cantar al amor perdido y sonreír como ella lo hace.
Una sensación de incomodidad me recorre, como si estuviera cometiendo un acto oscuro con ella, violando un momento que parece tan íntimo, me avergüenzo y decido dejarla sola Tengo que afeitarme antes de salir, mis amigos esperan en el bar de abajo.
Pero está claro que eso nunca ocurrirá, no va a volver a besar a un tonto, al mismo tonto que la hizo sentir transparente una vez. Y entonces me doy cuenta, no es solo su canción, también es la mía, yo la he hecho mía, con un amor mentiroso, cobarde y vanidoso.
Suena el teléfono, tengo que bajar al bar, “hay unas pibas acojonantes” chilla la voz al otro lado del hilo, “baja ya cabronazo, esta noche vamos de caza”.
lunes, octubre 09, 2006
Simón

Aprovechaba cuando sus padres echaban la siesta y se sentaba en la alfombra, junto a la mesa de madera y mármol. Comenzaba la operación armado con un pequeño destornillador. El abuelo se lo había dado a escondidas, con un guiño travieso, el mismo día en que su madre le contaba un poco alterada la afición del niño. “Nada escapa a sus manos, tengo que tenerlo todo bajo llave”.
Simón recordaba aquellos días con cierta nostalgia, si bien su pasión por conocer las cosas por dentro le había llevado profesionalmente donde estaba, investigando en nuevas tecnologías, ya no lo hacía con la misma curiosidad de entonces. Todo tenía protocolos, reglas, normas, métodos de actuación. Todo estaba previsto. Los resultados eran anticipados y por norma, solían coincidir en la realidad con las hipótesis planteadas.
Ya no había sorpresas, no tenía que adivinar para qué servía cada componente, o como adaptarlo para que sus funciones fueran útiles según el medio al fueran a aplicarse.
El mundo de los adultos era demasiado pequeño, demasiado previsible, como si poseyera una bola de cristal en la que podía ver todo lo que ocurriría, antes de que pasase. Aplicando las mismas leyes científicas a su vida diaria podía provocar toda clase de reacciones. Sabiendo que, al igual que en sus investigaciones, los resultados confirmarían totalmente las hipótesis aventuradas.
Y se acostumbró a ello, y fue perdiendo poco a poco al niño que fue, tratando de ignorarlo, dedicaba sus horas libres a todo aquello que en cierto modo, elevaba su mente y su adrenalina, aunque en el fondo sabía que eran meros estímulos artificiales, un placebo, para acallar esa voz infantil que clamaba en su interior.
El domingo se presentaba tranquilo y soleado, y decidió ir a correr al parque, a pesar de la monumental resaca que le había producido la noche anterior. Oxigenar los pulmones y el cerebro le vendrían bien. Se calzó las deportivas y la ropa vieja de deporte y salió en dirección a la arboleda junto a la fuente vieja.
Después de una hora, deshizo el camino andando, y al llegar de nuevo a la fuente, pudo observar a una niña que manipulaba un tostador, probablemente sacado de la basura. Junto a ella había otra serie de chismes aparentemente viejos, un reloj de campana, un muñequito andador, un trozo de lo que parecía haber sido un avión de juguete…
Simón se acercó a ella y le ofreció su ayuda para arreglar el tostador. Soy un experto, le dijo.
La niña lo miró divertida, con unos vivos ojos castaños, y le dijo. “Ah, ¿pero es que está roto?”.
Simón sonrió a su vez, sorprendido en mucho tiempo, y preguntó “¿Acaso no lo está? ¿Te has tostado el pan esta mañana con él y te lo has traído de paseo?”
Lo miró de hito en hito, como si estuviera loco. “¿Tostarme el pan con esto?. Perdona, pero esto no es un tostador”.
“¿Entonces, qué es lo que es?”, volvió a preguntarle.
“¡Tsk! Hay que ser así de viejo para no verlo, esto es una caja de sorpresas, para los amigos. Mira, metes caramelos, o flores o lo que tu quieras, bajas la palanca y cuando se los quieras regalar a alguien, le das al botón y todo salta a las manos de tu amigo.”
Simón la miraba perplejo, y encantado, aquella visión de lo que podía ser un tostador era algo que él no se habría planteado nunca, por lo menos no ahora. “Así que no necesita arreglo, bueno, entonces te dejo con tu caja de sorpresas….”
La niña dio unos golpecitos con su mano en la piedra de la fuente, como indicándole que se sentara. “Tengo muchas más cosas aquí, a lo mejor alguna necesita arreglo y tú puedes ayudarme…”
“¿Cómo te llamas? Yo soy Simón”, se presentó.
Sonrisa ladeada, y pecas, respondieron a la pregunta “Elena, me llamo Elena, y aquella es mi máma”. Simón vio a una mujer que esperaba pacientemente en un banco, sin dejar de observar la escena que se producía junto a la fuente.
“¿No se enfadará tu mamá porque hables con alguien tan mayor? Vamos a presentarme, ¿quieres?”
Elena volvió a sonreír, mostrando una ortodoncia que hacía que su forma de hablar tuviera un ligero ceceo. “No pasa nada Simón, ella me ha dicho que seguro que tú podrías ayudarme con mis cacharros.”
Un escalofrío recorrió su espalda, y en cuestión de segundos un millón de sensaciones olvidadas acudieron a su cuerpo, la curiosidad, el nerviosismo, la emoción de lo espontáneo, el miedo deliciosamente desconocido, el vértigo, el estómago en la garganta…y el valor que se necesitaba para vencer todo eso y ganar. O perder, pero seguir ganando, no quedarse con la incertidumbre final.
Volvió a mirar a Elena, pero esta vez más detenidamente, observó su carita redonda, su sonrisa ligeramente de lado y el modo casi adulto en que le había explicado su realidad.
La miró y supo. Supo quién era él, supo en qué momento había dejado de serlo, supo por qué se había hecho desaparecer. Supo que si volvía a anticipar hipótesis no habría camino de regreso.
Levantó la mano y saludó a la mamá de Elena, “cuanto tiempo…demasiado” pensó.
La mujer esbozó una sonrisa, correspondió a su saludo y continuó la lectura que había dejado pendiente de aquel encuentro. Siguió sonriendo largo rato después del saludo.
Simón y Elena se afanaban y discutían qué estaba roto y qué no lo estaba, y reían bajo el sol dominical.
sábado, octubre 07, 2006
Hierro 3
jueves, octubre 05, 2006
Sin ganas
Creo que pocas ocasiones he deseado esto. Cuando una cosa va detrás de otra no te paras a pensar, actúas como un animal, por instinto y te defiendes de los golpes, de los reales y de los que no lo son. Y te proteges, pero también dañas, y es horrible.
Mierda, yo quería poder escribir algo divertido, alegre y espontáneo.
miércoles, octubre 04, 2006
Caerse del guindo
domingo, octubre 01, 2006
Descanso
Chocolate, salado, deseo caramelo
sobre mis labios.
Mil labios, partidos, rotos, almibarados.
Agujetas en el alma,
agujetas en los brazos.
Agujetas con pestañas
quien necesita un descanso…
Y despues de estas cuatro frases lanzadas al azar, asociación de palabras, creo que me voy a dormir un ratito…largo, y desde mañana hasta el viernes, las horas extras me pareceran eternas, o un paseo por el parque, depende de la nube en la que me dé por quedarme.